Cerdeña atesora preciosas playas, conserva tradiciones que encandilan a los turistas y goza de un privilegiado clima mediterráneo que invita a quedarse. Tal vez por eso sea esta isla italiana la que alberga a la familia más longeva del mundo. Sus miembros suman ni más ni menos que 818 años. Son los Melis y ya figuran en el libro 'Guinness de los récords'.
De los nueve hermanos, Consolata es la mayor con 105 primaveras en su haber. En todos esos años le ha dado tiempo a tener nueve hijos, 24 nietos, 25 bisnietos y tres tataranietos. Claudia a sus 99 años no se pierde una misa y Adolfo, de 89, todavía trabaja en su bar de Perdasdefogu. El resto de la familia -María, Antonio, Concetta, Vitalio, Vitalia y Mafalda- no baja de los 78 años.
Al parecer Cerdeña ostenta el récord italiano de longevidad y en concreto la región de Ogliastra, a la que pertence la anciana familia Melis, se lleva la palma en la isla.
En España tenemos nuestros propios ejemplos. Lanjarón, en Granada, fue reconocido hace unos años por la OMS como uno de los pueblos más longevos del mundo. El eslogan estaba claro para la compañía que embotella y vende el agua del manantial del pueblo. Poco después se podía ver el producto publicitado como 'el agua de la vida'.
No se sabe a ciencia cierta si es por el agua, por el vino o por otras causas, pero Luca Deiana -un profesor de bioquímica de la Universidad de Sassari, en Cerdeña- lleva años intentando averiguarlo. Este estudioso de la longevidad en la isla italiana considera que el secreto responde a varios factores. Por una parte está la herencia genética de cada uno, pero también el entorno puede ayudarnos a vivir más. Deiana aseguró al 'Corriere della Sera' que «la buena tierra y sus frutos, especialmente las peras y ciruelas, contienen sustancias que pueden contribuir a la longevidad». Pero también hizó incapié en la posible influencia de los campos magnéticos y de la cultura en el sentido de las tradiciones familiares, que «contribuyen a hacer vivir más a nuestros centenarios».
Casos diferentes son los de las personas que alcanzan edades récord, pues no hay una relación directa con estas regiones especialmente longevas. A día de hoy, el hombre de más edad del mundo es Jiroemon Kimura, un japonés nacido el 19 de abril de 1897. A sus 115 años, ha vivido en tres siglos diferentes, ha tenido 7 hijos, 15 nietos, 23 bisnietos y 8 tataranietos; y aún tiene fuerzas para leer cada mañana el periódico, eso sí, ayudándose de una lupa. Kimura es el segundo hombre más anciano del mundo que da Japón, después de Denzo Ishizaki. Y en solo unos meses podría convertirse en el hombre más anciano de la historia, si logra superar a Christian Mortensen que vivió 115 años y 252 días.
De momento y hasta que descubran qué consigue alargar la vida tantos años, la gran mayoría de los humanos tendremos que seguir probando con la dieta mediterránea, el agua mineral y, por qué no, con las peras y las ciruelas de Cerdeña.