Era un tipo de gustos refinados, especialmente para sus papilas gustativas. Tenía especial predilección por el Vega Silicia 'Único', su vino favorito, del que era coleccionista. Caja que podía conseguir, allá que la compraba. Pero tampoco le hacía ascos a las última tecnología, con ordenadores portátiles de última generación y terminales móviles de alta gama. Lo malo es que se pagaba sus caprichos pegando 'golpes' por toda España.
Hasta ahora, cuando la Guardia Civil ha detenido en Guardamar del Segura a I.H., albanés de 45 años de edad, como presunto cerebro de un grupo de butroneros que había cometido una serie de robos en naves industriales radicadas en distintos polígonos de Murcia y otras provincias, como la de Alicante.
El hombre utilizaba hasta nueve identidades falsas de diversos países para poder moverse con discreción por toda España para pegar sus 'golpes' y después disfrutar el botín en la Costa Blanca, donde tenía su refugio, en el que la Guardia Civil ha podido recuperar efectos procedentes de hechos cometidos en Cádiz, Elche, Murcia y Torreagüera.
Según fuentes de la Benemérita, las diligencias y averiguaciones iniciales pusieron el foco sobro un grupo organizado integrado por ciudadanos de países del entorno balcánico (de ahí que se bautizara el dispositivo como 'Operación Montenegro') y especializados en operar mediante el método del butrón, liderado por el detenido, con un amplio historial delictivo .
Sometido a una discreta vigilancia se descubrió que actuaban con una gran movilidad geográfica que abarcaba no solamente toda la Región de Murcia, sino también, Andalucía y Comunitat Valenciana.
Descubierto el domicilio del líder del grupo, en Guardamar del Segura se procedió al registro del mismo lo que ha permitido a los investigadores incautarse de numerosos efectos de gran valor, procedentes de las acciones, presuntamente delictivas, de la banda entre los que destacan ocho cajas del afamado Vino de Bodegas Vega Sicilia 'Unico' de varias añadas, varios ordenadores portátiles, relojes de lujo, diversas joyas y terminales móviles de gama alta.
También se ocuparon efectos y herramientas usadas para cometer los robos y documentos relativos a nueve identidades falsas pertenecientes a Albania, Austria e Italia.