Isaac Botella tiene motivos para estar satisfecho. En su segunda final olímpica consecutiva en salto, el gimnasta ilicitano fue capaz de mejorar en dos posiciones el resultado obtenido hace cuatro años en Pekín. El alicantino acabó sexto la competición en Londres y gracias a ello regresa a casa como el gimnasta más destacado de la expedidión española, por delante de Fabián González, que concluyó en novena plaza el concurso completo. Botella ejecutó dos saltos a los que sólo les falló el aterrizaje en la colchoneta, ya que tuvo que realizar un paso para asegurar el equilibrio. Su nota media fue de 15,866, más alta que la firmada en la ronda de clasificación.
La satisfacción del ilicitano era plena al final del concurso, del que sale con un diploma olímpico que le acredita como el sexto mejor saltador del mundo, por eso no ocultó su emoción tras la ceremonia de entrega de medallas que se colgaron el surcoreano Hak Seon Yang (oro, con 16,533), el ruso Denis Ablyazin (plata, con 16,399), y el ucraniano Igor Radivilov (bronce, con una nota de 16,316).
«Salí a competir y si caía una medalla, caía, pero estaba difícil. Con el sexto puesto estoy más feliz que una perdiz», declaró Botella. Los saltos del gimnasta alicantino estaban penalizados de inicio por su baja puntuación con respecto al resto de los finalistas, que se decantaron por la realización de ejercicios con un grado mayor de dificultad que el ilicitano.
«Decir que se puede meter medio giro más es fácil, pero hacerlo es otra cosa. He intentado en los entrenamientos hacer saltos con un siete de dificultad, pero es muy complicado», aclaró Botella.
En su segunda final de salto, Isaac consiguió mejorar dos puestos y una décima de puntuación. «Me he encontrado mejor que en Pekín. El primer salto me ha salido bien, pero en el segundo he desplazado un pie más de lo que hubiese querido», comentó.
Homenaje póstumo
Botella, que después de ejecutar su segundo salto mostró una pancarta (escrita a rotulador en el reverso de una toalla) en la que se podía leer «va por ti abuelito, muchas gracias) dedicó el diploma obtenido a su abuelo, fallecido este año y principal responsable de que su nieto entrara en la élite de la gimnasia, pues era él quien le acompañaba a todos los entrenamientos desde pequeño . «Lo tenía pensado desde hace tiempo» y aunque el mensaje pudiera sonar a despedida, el atleta alicantino aclaró que no tiene pensado retirarse.
«A ver cómo vienen los jóvenes, pero si soy competitivo no pienso retirarme. Nunca he estado en unos Juegos del Mediterráneo y me gustaría estar en los del año que viene», quen tampoco descartó poder legar a los Juegos de Río 2016 para completar sus terceras Olimpiadas.