En tiempos de recesión, el dinero fluye en la provincia con mucha más agilidad de lo que parece. Esta semana se conoció que la fuga de capitales de España se desbocó en mayo debido al caso de la quiebra de Bankia y marcó otro récrod con 163.000 millones de euros en los cinco primeros meses del año. En la provincia, el último dato conocido es el de marzo, que arroja una salida de fondos (o sencillamente gasto del dinero de las familias para sortear la crisis y el fenómeno del paro laboral) de 844,61 millones de euros acumulados solo en el primer trimestre del año.
Sin embargo, la cifra se dispara si se toman como referencia los cuatro años de dura crisis económica. En este caso, según la cifra facilitada por el 'lobby' empresarial Ineca, en base a la estadística oficial sobre balanza de pagos del Banco de España, el dinero 'esfumado' se eleva a 6.448 millones de euros (algo más de un bilión de las antiguas pesetas).
A día de hoy, el dinero depositado en cuentas a la vista, depósitos a plazo y otros productos financieros de ahorro en las entidades financieras de la provincia se eleva a 28.245 millones de euros. En junio del 2011, apenas un mes antes de la intervención por el Banco de España de la extinta Caja Mediterráneo, los depósitos del sector privado en Alicante ascendían a 29.018 millones. Es decir, la fuga de capitales a otras entidades nacionales, internacionales o el gasto del dinero se eleva a la friolera de 800 millones.
El último informe descriptivo de coyuntura de la provincia elaborado por Joaquín Melgarejo Moreno, director de Proyectos de Ineca, y por Francisco Llopis Vañó, asesor de Análisis y Gestión, deja bien a las claras que «Alicante está viendo cómo sus ahorros en forma de depósitos se van reduciendo desde que alcanzara su valor máximo a finales del año 2008». Los ahorros han descendido, según Ineca, a valores del año 2006, a mitad, más o menos, de la burbuja inmobiliaria que vivió la Costa Blanca al albur de la construcción pública y privada residencial.
Ineca constata que la pérdida de depósitos bancarios en Alicante es muy superior desde que ha comenzado este año que en el resto de España. Así, entre enero y marzo se produce una reducción del 2,9% en la provincia, frente al 0,6% en el conjunto de España. En números redondos, se puede concluir que uno de cada cinco euros que tenían ahorrados los alicantinos han desaparecido en la crisis que arrancó tras la quiebra de Lehman Brothers y el ciclón financiero que se desencadenó en todo el mundo, en agosto del 2008.
Ni a la Administración
La descapitalización de la provincia, que constatan día a día infinidad de colectivos de pymes o asociaciones no gubernamentales que dan alimentos a los más empobrecidos, es una realidad que también corrobora la reducción del crédito a familias y empresas.
Bancos y cajas de ahorros asentados en la provincia. En marzo, se habían concedido 1.900 millones de euros menos a empresas y familias, en dato acumulado desde enero. Si se compara con marzo del año 2011, la reducción de los préstamos se eleva a 4.076 millones de euros. Los analistas de Ineca destacan que «la reducción del crédito privado es manifiesta en toda España, con 67.700 millones menos en un año, pero está siendo más intesa si cabe en la provincia de Alicante, con una reducción interanual del 7,5% frente al 3,8% de España». La falta de liquidez no solo se deja notar en familias y pymes. También las Administraciones públicas lo notan en la provincia, con 5.506 millones de euros menos en marzo del 2012 respecto a marzo del 2011. Algo que ahora quiere corregirse con el nuevo fondo de liquidez autonómica.