Entrenaranjos es hoy noticia no porque haya ocurrido nada en esta tranquila urbanización ubicada a caballo entre la costa y el interior de la comarca, sino porque después de años de vivir allí sus alrededor de 1.200 vecinos disfrutan de algo tan básico como son las señales en sus calles. El concejal de Urbanismo, Antonio Zapata, explica que cuando llegó a este cargo se le planteó como una necesidad por parte de los residentes de Entrenaranjos el contar con un asfaltado en condiciones, señalización, aceras rebajadas o una red de alcantarillado que no sobresaliera por la calle, y decidió ponerse manos a la obra. El socialista se puso entonces en contacto con la empresa urbanizadora de la zona, a la que le comunicó que tenía que terminar la obra de urbanización conforme marca la ley, ya que de hecho la urbanización estaba sin recibir por parte del Consistorio desde hacía casi una década y lo sigue estando.
La empresa se puso manos a la obra y ahora está todo practicamente terminado, incluso con una solución al más grave de los problemas de Entrenaranjos que era el del tratamiento de aguas residuales. Cuando se dio el visto bueno a este proyecto se estableció la necesidad de construir una depuradora para los dos sectores que conforman la urbanización, lo que pasa que como no se terminaron de construir al completo costaba mucho dinero para las pocas casas a las que daría servicio. A la espera de construir esa estación la solución que se ha dado es conectar por tubería con una depuradora de Algorfa que pasa también por el término municipal de Benejúzar y dar servicio a esta urbanización cuyos vecinos podrán regularizar su situación en muy poco tiempo. El edil de Urbanismo destaca la predisposición de la empresa urbanizadora «que en menos de un año se ha puesto manos a la obra y ha hecho todo lo que tenía que hacer». Antonio Zapata asegura que el aspecto que presentan ahora las calles de Entrenaranjos «es muy distinto al anterior, ya que se ha dado un gran cambio a la urbanización». El socialista resalta que ahora solo queda terminar de hacer una zona verde y adecentar y limpiar las calles, además de dar esa solución al tratamiento de aguas residuales «siempre sin renunciar a la depuradora», precisa el edil.
Las obras de urbanización se han realizado con las calidades que querían los vecinos, quienes se habían quejado en numerosas ocasiones del mal estado del asfalto que se puso en un primer momento y que era de mala calidad. Antonio Zapata resalta el trabajo realizado pero indica que el Consistorio tampoco ha devuelto ni un euro del aval que se depositó en su día y que el trabajo realizado «no ha costado nada al Ayuntamiento».