«La televisión de todos». Ese fue el lema bajo el que se implantó la TDT en España hace ya dos años. Un apagón analógico que iba a traer consigo «más calidad y más cantidad», como explicó el ministro de Industria de entonces, Miguel Sebastián. Corría marzo de 2010 y para los españoles hacer zapping se reducía a pulsar siete botones del mando a distancia. Ocho, a lo sumo.
La realidad de hoy es bien diferente: videntes por doquier, pornografía a deshora, refritos de series con solera y búsquedas maratonianas en un mar de canales. Un mar en el que, por cierto, navegan muchos piratas. Según un estudio del Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA), el 55% de las televisiones que ha captado son ilegales y la mayor parte se dedica a emitir contenidos fraudulentos y no permitidos por la legislación.
Además, lo hacen con total impunidad: «Pese a las denuncias que hemos presentado, no podemos hacer nada contra ellos porque ni siquiera conocemos el lugar físico desde donde emiten», protesta Emelina Fernández, presidenta del CAA. «Lo que está claro es que los objetivos que nos prometieron con la implantación de la TDT no se han cumplido en su totalidad».
Estas emisoras ilegales compiten de forma desleal con las demás cadenas y sus prácticas comerciales son altamente rentables. Así que, como si fueran niños que quieren el juguete de otro, casi todas terminan poniéndose al mismo nivel: «El 70% de los contenidos emitidos en 2011 en los canales privados de ámbito autonómico son programas de venta, juegos de azar, videncia, chat y otros formatos creados para paliar la crisis publicitaria que padece el sector». Todo eso, a cualquier hora. Con lo que los niños, a los que escuda la Franja de Protección Infantil (desde las 6.00 a las 22.00 horas), se acaban tragando contenidos que no son aptos para su edad. Otra promesa incumplida.
¿Y qué opinan de todo esto las teles con licencia? «No me sorprende, es una sensación que tuve desde el primer momento de la implantación». Felipe del Campo es el director de Marca TV y considera que la TDT «debería generar más puestos de trabajo, que no se basara tan solo en reposiciones. Una tele con rostros».
Lo cierto es que los canales temáticos en conjunto (Clan TVE, Antena Neox, Disney Channel, Teledeporte...) lideran cada día las audiencias y baten a las cadenas 'tradicionales'. En julio pulverizaron su récord y alcanzaron una cuota de pantalla del 37,5%. Un mes en el que, por cierto, se superó la marca histórica de consumo televisivo en verano con 213 minutos de media por persona y día. Se trata de un dato positivo para las cadenas pero que también refleja la fragmentación que existe en el mercado audiovisual.
Ahora son más canales, legales o no, a los que les toca una porción menor de la tarta publicitaria. «Con los ingresos menguantes no pueden sobrevivir tantas cadenas, es necesaria una reestructuración del sector», apunta Emelina Fernández, que también pide a los ayuntamientos que no se anuncien en las cadenas ilegales. Porque haberlos, los hay.
El nuevo apagón de 2015
Si no fuera suficiente, a partir de septiembre habrá que empezar a resintonizar los canales y reubicar las antenas. Se trata de un nuevo 'apagón' previsto para 2015 que incluirá las frecuencias compradas por los operadores de telefonía móvil a finales de 2011. Orange, Movistar y Vodafone desembolsaron 1.305 millones de euros para poner en marcha la tecnología 4G (el dividendo digital). Y ahora quieren su hueco.
Si bien con este 'realojo' se podría poner un poco de orden en el sector y acabar con algunas emisoras piratas, también supondrá la desaparición de otras legales -Antena 3 y Telecinco podrían perder hasta la mitad de sus canales-.
El Gobierno se había comprometido a financiar el coste para los ciudadanos de esta operación, pero vistas las restricciones presupuestarias... Mejor vayan sacando la cartera.