La Asociación de Vecinos del Barrio del Pla sigue sumando apoyos de los ciudadanos que se oponen a la aprobación de la Ordenanza de la Zona Azul. Por cuarto fin de semana consecutivo, instaló su mesa de recogida de firmas en contra de la ampliación de la Zona Azul a la mayoría de los barrios de la ciudad que viene recogida en este texto,y ya suman 4.647 rúbricas, según explicaron ayer sus convocantes en una nota de prensa.
Con estas firmas, los vecinos del Pla, que se unen en esta campaña contra otras asociaciones que también han presentado alegaciones a la ordenanza, quieren conseguir suficiente apoyo ciudadano para que no se implante el pago rotatorio de estacionamiento en estos barrios. La alcaldesa, Sonia Castedo, ya dijo que no se aplicaría sin contar antes con los residentes, por lo que le quieren demostrar con suficientes firmas que se eche atrás.
Además, para que esta campaña no se quede solo los fines de semanas, también han comenzado a poner en comercios, coches e incluso balcones carteles con el 'no a la Zona Azul', que casi pueden competir con los de 'Parking no' que también adornaban la zona por su oposición a la construcción de un aparcamiento subterráneo en el Montemar. Finalmente, este proyecto no se está llevando a cabo, no se sabe si por los problemas económicos del municipio o porque la Concejalía lo ha aparcado definitivamente.
Pero la ordenanza de la Zona Azul sí está en el candelero. Hay que recordar que el Consistorio de Alicante aprobó en el pasado Pleno del 29 de junio una nueva normativa que permite ampliar los aparcamientos de pago delimitados por la zona azul a más allá del centro urbano hasta la Gran Vía, con lo que conlleva.
Esta decisión cuenta con el rechazo de oposición, vecinos y comerciantes, no solo del Pla, sino de otras tantas asociaciones de vecinos. Otras organizaciones de Ciudad Elegida, Juan Pablo II, La Voz de la Florida, San Gabriel, Ciudad de Asís, Sol de Alacant (José Antonio, San Blas y Gran Vía Sur-Puerto) mostraron su rechazo al nuevo mapa de zona azul de Alicante. Para ello, acudieron al Ayuntamiento para presentar alegaciones contra la ordenanza municipal.
Entre estas alegaciones se encuentran la necesidad de que la tarjeta de residente que se prevé sea gratuita o, por lo menos, simbólica. También está que no se amplíe la Zona Azul sin el consenso de los vecinos, algo que es «innegociable» para estos vecinos.
De hecho, anunciaron movilizaciones si el Ayuntamiento no les hace caso. Por el momento, no han convocado ninguna.