Dentro de la decepción que supone no poder competir en ACB la próxima temporada, el Lucentum recibió ayer la mejor noticia que se podía esperar. La ACB le echó un cable y le ha dado no sólo viabilidad económica sino también deportiva. La Asociación decidió considerar al Lucentum como si hubiera sido un equipo descendido deportivamente, por lo que el conjunto alicantino percibirá 1,8 millones de euros del fondo de regulación de ascensos y descensos pero, al mismo tiempo, mantendrá sus derechos para jugar en la ACB si logra el ascenso (para lo que sólo tendrá que reponer esos 1,8 millones que va a percibir ahora).
La maniobra de la ACB no sólo ha beneficiado al Lucentum, sino que finalmente también lo hará con el Canarias, equipo al que se le adjudicará la plaza que ha dejado vacante el conjunto alicantino siempre y cuando en los próximos días pueda dar garantías de su viabilidad económica para disputar la máxima categoría del baloncesto nacional.
Luis Castillo, presidente lucentino, admitía ayer tener un sabor agridulce por no haber podido evitar que el Lucentum no juegue en ACB, pero, al mismo tiempo, se declaraba feliz por haber podido evitar lo que hace unos días parecía ser la desaparición de la entidad.
El Lucentum deberá ahora inscribirse en la LEB Oro, lo que hará el lunes o el martes, día en el que concluye el plazo. Según Castillo, no habrá problemas para que el equipo milite en la segunda categoría la próxima temporada. Apuntó que el club cuenta con los 40.000 euros necesarios para la inscripción, mientras que reconoció que es probable que para el martes no tengan el aval necesario de 180.000 euros, pero que no cree que sea algo que no se pueda arreglar unos días más tarde.
Castillo agradeció el trato recibido desde la ACB, a los que denominó como «compañeros de viaje» que entendieron que había que encontrar una fórmula para salvar el baloncesto en Alicante; del mismo modo que resaltó la colaboración del juez Rafael Fuentes Devesa. Del administrador concursal, Antonio Amorrich, dijo que «sólo veía dinero», aunque en el último momento se dio cuenta de que el Lucentum llevaba tras de sí algo más.
A partir de ahora, la directiva del Lucentum empezará a trabajar en la próxima temporada, en la que «el aspecto económico estará por encima del deportivo porque no hay que olvidar que el club sigue en un proceso concursal y con 9,5 millones de deuda». Por eso, abogó por hacer un proyecto a dos años, aunque de momento no quiso apresurarse a hablar del presupuesto con el que contará el equipo en el próximo ejercicio.
También en breve espera sacar la nueva campaña de abonos, con precios ajustados a la categoría. Eso sí, Castillo apuntó que «la afición tiene mucho que decir» en el nuevo proyecto porque debe demostrar que quiere baloncesto en Alicante y que no sólo estaba para ver el Madrid y el Barcelona. «Me gustarí que fuera como el Deportivo o el Atlético en fútbol, que tenían más abonados en Segunda que en Primera», deseó.
El presidente, que lamentó la «nula» aportación de la Diputación esta temporada y deseó que se pueda reconducir la situación en el futuro, agradeció que varias empresas le hayan asegurado que seguirán colaborando con el club la próxima temporada.
Y, por último, valoró que la continuidad del club suponga también la de toda la estructura de la base. Del primer equipo, Ivanov, Dewar y Stojic tienen, en principio (Castillo quiere studiar los documentos), contrato en vigor.