Fue testigo del desarrollo del barrio de San Antón, de los amargos momentos con motivo del deterioro de los bloques de viviendas, bajo su sombra se han desarrollado innumerables tertulias y partidas de dominó o sarangollo, y era un símbolo para muchos vecinos situado junto al antiguo centro social, frente a la circunvalación. Ayer, el único pino piñonero centenario en el casco urbano de Elche fue talado. Estaba seco. Algunos dicen que durante las obras de urbanización se realizó una gran zanja para introducir una tubería rozando exactamente el tronco, en lugar de buscar una alternativa mejor para el trazado, y con un menor impacto ambiental.
De una forma o de otra, San Antón se ha quedado sin parte de su propia historia. Los operarios que se encargaron de talarlo tuvieron que emplearse a fondo desde primera hora de la mañana, dado que el pino estaba muy bien enraizado a la tierra. Pero finalmente cayó y sus ramas y tronco cortadas con el fin de facilitar su traslado.
Poco después el Ayuntamiento daba a conocer que había aceptado la «decisión de los vecinos del barrio de San Antón», y que «hace dos semanas» se procedió a la tala y eliminación del pino seco que se encontraba en la zona. Pero en la explicación municipal se asegura que «a raíz de unas obras en la zona que realizó el antiguo equipo de gobierno, el pino se quedó muerto y seco». Por ello, como se indica en la nota, el Ayuntamiento y la Concejalía de Vía Pública «se pusieron en contacto con los vecinos de la zona para ver qué es lo que querían hacer con el árbol».
Dos opciones técnicas
Manuel Rodríguez, responsable municipal de Vía Pública, indicó que tras una reunión mantenida con los vecinos del barrio de San Antón «han sido ellos mismos los que han decidido qué se hacía con el pino que tenían en el barrio». El concejal día que tenían dos opciones técnicas: una era la de mantener el pino y conservarlo de alguna manera pintándolo, y la otra elección era talarlo y eliminarlo.
Los vecinos del barrio de San Antón, según señaló Rodríguez, optaron «por la tala y la eliminación», y desde el Ayuntamiento, «hemos aceptado su decisión, y hace unas semanas se ha procedido a la eliminación del pino en cuestión», como confirmó.
La nota añade que la Concejalía de Vía Pública ha aceptado la decisión, ya que porque un informe elaborado por el departamento de Parques y Jardines confirmó que el pino centenario «no está catalogado como especie protegida».
Sin embargo formaba parte de esa patrimonio de paisajes medioambientales y árboles monumentales que tiene el término municipal ilicitano, y que debían haber sido recogidos en un catálogo de ejemplares singulares que tenía proyectado el Ayuntamiento en 2007 para impulsar su protección, conservación y revalorización. Pero no llegó a concretarse.
Un experto en árboles autóctonos y apasionado ecologista, Raúl Agulló, y Fermín Valero, del Departamento de Ciencias Ambientales de la Universidad Miguel Hernández (UMH), han estado trabajando en la elaboración de una guía que permitirá conocer mucho mejor una treintena de ejemplares, los más emblemáticos del término municipal, con los datos dendrométricos (altura, perímetro del tronco, diámetro de copa), la edad aproximada, así como la zona en la que se encuentra. Uno de ellos es el pino centenario, aunque su presencia ya será testimonial.
No obstante, cuando comenzó la tramitación administrativa del proyecto de renovación urbana del barrio de San Antón, todas las administraciones implicadas hicieron especial hincapié en que el plan de reforma interior iba a tener muy en cuenta la presencia del pino centenario.