La investigación judicial que sigue el rastro del dinero municipal que presuntamente se apropió el gerente del polideportivo de Ibi, detenido por malversación, tiene una ingente tarea por delante. Al parecer, el detenido, Antonio López Belda, formaba parte de una comunidad de inversores por internet en la que pudo multiplicar sus ganancias con el dinero supuestamente sustraído de las arcas municipales.
Según fuentes próximas a la investigación, los agentes de la Guardia Civil, tras rastrear las cuentas bancarias del imputado, se han topado con transferencias por valor de decenas de miles de euros al extranjero. En concreto, los investigadores han encontrado envíos de importantes cantidades de dinero a EEUU, Chipre, Suiza, Uruguay y Nueva Zelanda
No obstante, se trata de unas pesquisas muy laboriosas, porque es necesario enviar lo que se denomina comisiones rogatorias a las autoridades de estos países para que faciliten todos los datos sobre las cuentas a las que fue a parar este dinero, según explicaron fuentes próximas al caso.
El exgerente del polideportivo, Antonio López Belda, fue detenido por la Guardia Civil el pasado mes de abril por los delitos de falsedad documental, malversación de caudales públicos y blanqueo de capitales. El propio Ayuntamiento de Ibi le denunció al sospechar que se estaba quedando con la recaudación del polideportivo, entre otras irregularidades, aunque él sostenía que eso fue una venganza por destapar la presunta contabilidad paralela por la que está imputada la exedil de Deportes, Ana Sarabia.
Lo cierto es que, según fuentes próximas a la investigación, el juzgado de Ibi que investiga al gerente tiene en su poder una grabación de las cámaras de seguridad en la que se ve al imputado abriendo la caja y llevándose fajos de billetes que esconde entre su ropa interior.
Asimismo, la Guardia Civil le acusad de hacerse pasar por el responsable de una empresa de Málaga, elaborar una presunta factura falsa de 47.000 euros y posteriormente desviar ese dinero cobrado a una cuenta bancaria a nombre de su hija, que tan solo tenía cinco años.
Tras la denuncia inicial de los hechos por parte del Ayuntamiento de Ibi, que estima el perjuicio en más de 150.000 euros, los investigadores comprobaron que desde mediados de 2010 no se habían ingresado las tasas del polideportivo.