Con una temperatura que más de uno firmaría de cara a la jornada de mañana, cuando la Gloriosa Enseña del Oriol hará su recorrido por las calles de la ciudad, cientos de festeros se echaron a la calle para disfrutar del que es el primer gran acto de las fiestas de la Reconquista y de Moros y Cristianos de Orihuela. Las dieciocho comparsas de los bandos de la Cruz y la Media Luna se dieron cita en la Glorieta Gabriel Miró para iniciar el recorrido que les llevaría hasta uno de los lugares más emblemáticos de estos días, el Monumento a la Armengola situado en pleno barrio del Rabaloche, para hacer una parada después en el Santuario de la Virgen de Monserrate, donde la Armengola 2012, Mariola Navarro, acompañada por los embajadores, Fernando Lacárcel (Negros Egipcios) y Manuel Andréu (Piratas Bucaneros), fue cubierta con el manto de la patrona de la ciudad, la Virgen de Monserrate, antes de que los festeros rindieran su particular homenaje a otras dos santas, Justa y Rufina, patronas populares de la ciudad y de la Fiesta. En su parroquia, las santas fueron agasajadas con ramos de flores durante esta ofrenda que cada año se realiza como punto de partida de la semana grande de la Reconquista.
Desde las seis de la tarde los festeros fueron dándose cita en la Glorieta. Poco a poco las comparsas irrumpieron, acompañadas por bandas de música, en este jardín donde también entró junto con la Junta Central y la concejal de Festividades, Carolina Gracia, la Armengola. Los Piratas Bucaneros, comparsa que será la primera en salir a la calle durante la Entrada Cristiana, abrió también este desfile seguida del resto de agrupaciones de este bando. Tras ellos los moros, capitaneados por los Negros Egipcios. Las abanderadas, abanderados y resto de cargos de las comparsas también fueron protagonistas y guiaron a sus huestes por las calles de la ciudad con sus mejores galas. No en vano este también es para ellos el primer desfile en el que participan una vez recibidas las bandas que los acreditan como representantes de su comparsa, recibidos en su mayoría en las cenas de gala de las distintas agrupaciones festeras que han tenido lugar en los últimos días.
La ofrenda tuvo un parón a las puertas del templo de Monserrate. Los Piratas Bucaneros aguardaron en la plaza a la llegada al interior del santuario de los cargos festeros, encargados de cerrar el desfile, y que realizaron allí su particular ofrenda. Una vez acabado todos partieron hacia Santas Justa y Rufina para dejar sus flores y muchos festeros también quisieron quedarse un rato más para acompañar a las patronas populares hasta la Catedral. Portadas por comparsistas cristiano las alfareras sevillanas aguardarán a la mañana del martes para volver a su casa acompañando a la Gloriosa Enseña del Oriol para estar de nuevo en la parroquia durante la misa que conmemorará este año el 570 aniversario de la Reconquista cristiana de la antigua Uryula.