El oro verde se puso ayer en valor en la primera asamblea de la Asociación de la Alcachofa de la Vega Baja del Segura. Una marca de calidad con la que más de medio centenar empresarios de la comarca pretenden salir a vender este producto en el extranjero. El simbolismo es el mismo que en la época del cáñamo, cuando los productos manufacturados al sur de Alicante eran sinónimo de calidad. Los tiempos y las personas han cambiado pero el microclima de la Vega es idéntico. El trabajo está hecho a la espera de que los comercializadores de esta hortaliza busquen el asociacionismo como fórmula para sacar rendimiento a la 'Joya de la huerta'.
Representantes públicos de los municipios de Benejúzar, Callosa de Segura, Catral, Cox, Dolores, Granja de Rocamora, Guardamar del Segura, Pilar de la Horadada, Rojales y San Fulgencio asistieron, acompañados de la directora general de Comercialización Agroalimentaria, Marta Vasangia como, promotora de la idea de la marca de calidad, el diputado provincial Adrián Ballester y del delegado del Consell, Juan de Dios Navarro. Vasangia fue la que puso en marcha esta idea en lugar de una denominación de origen que hubiera costado más tiempo y dinero. En cuanto a los representantes empresariales participaron las asociaciones Asemvega, la Asociación de Restaurantes de Almoradí, las agrupaciones de hosteleros de Almoradí y de la Vega Baja así como empresarios de Aufersa, Anedo, Nunhems, Juamparito, Sygerta, Puebla Daya y Castillo Export, entre otros.
Los estatutos de esta marca de calidad, el logotipo y el eslogan ya estaban escogidos. Solo quedaba informar a todos los interesados del trabajo previo que se ha hecho y que ha partido desde Almoradí con el diputado autonómico Antonio Ángel Hurtado como benefactor, si bien «este es un proyecto comarcal». La primera ejecutiva la conforman hombres relacionados con este negocio como responsables de las empresas Mateo Candel, Hermanos Torres, AgroVerduras 2.000, Olé, Agriauto, La redonda de Los Huertos y la concejal de Agricultura de Almoradí. No obstante, la agrupación está abierta a nuevos miembros.
Lo primero de todo es potenciar el producto desde el campo y conseguir diferentes estudios que apoyen la calidad real de esta hortaliza. La marca Vega Baja del Segura debe promocionarse, y para ello es necesaria la inversión de los agentes implicados. En la primera sesión conjunta se informó de la necesidad de invertir en que la marca sea conocida y actuar en ferias y eventos especializados. En definitiva, el objetivo primordial es llegar un día en el que la marca sea reconocida, por lo que es fundamental homogeneizar el producto en los puntos de venta.
Para ello es necesario que los socios que partir de ayer entren a formar parte de esta asociación tengan que costear la promoción. Cada nuevo socio deberá abonar una cuota de inscripción de unos 500 euros, al igual que una aportación anual por la misma cantidad.