La clausura ayer del aparcamiento sur del Hospital General supuso la desaparición de unas 600 plazas para estacionar. La primera jornada de cierre tuvo como principal consecuencia que todos los huertos, solares y terrenos situados alrededor del centro estuvieran atestados de coches.
Sin embargo, el hecho de que su inutilización haya coincidido con el periodo vacacional, tanto del propio personal sanitario como de las comunidades educativas de los institutos de Secundaria cercanos, con los que comparten algunas zonas de aparcamiento, aminoró los efectos de la clausura y permitió disponer de plazas libres en esos terrenos durante la jornada.
Asimismo la Ciudad de la Justicia funciona este mes a medio gas y muchos trabajadores del hospital vieron la oportunidad de encontrar un lugar donde estacionar junto al instituto Pedro Ibarra a primera hora de la mañana. Otros usuarios, sobre todo familiares, manifestaron haber recurrido al autobús para desplazarse hasta el centro sanitario, a sabiendas de que el aparcamiento estaría clausurado. En este sentido, algunos criticaron la subida del precio del transporte público y alegaron que casi están obligados a utilizarlo a partir de ahora ante la nueva situación.
Por estas circunstancias, tampoco se vieron obligados a usar el 'parking' de pago situado en los sótanos del edificio de especialidades, que ayer mantenía cerrado, como ocurre habitualmente, el tercero de sus pisos.
Los representantes de los trabajadores llevan meses quejándose de que los precios de este aparcamiento gestionado por una empresa son demasiado elevados, sobre todo para los visitantes, aunque hay tarifas especiales para los empleados del hospital.
Precisamente el sindicato CC OO remitió un escrito dirigido a la dirección del hospital para protestar por el hecho de que no haya informado de la eliminación del aparcamiento sur al personal, ni siquiera a través de una comunicación interna, lo que impidió a parte de los empleados disponer ayer mismo del bono mensual.
Tanto personal como familiares coinciden en señalar que el caos llegará en septiembre, cuando los institutos vuelvan a funcionar y los trabajadores sanitarios de vacaciones se reincorporen.
Accesos cerrados
Sobre las siete de la mañana comenzaron a cerrarse los accesos del citado aparcamiento, después de que el pasado jueves se hiciera oficial la devolución del solar a sus dueños por parte del Ayuntamiento, al haber reclamado éstos la regresión de los terrenos.
En el perímetro del recinto se colocó una verja y en las puertas de entrada unos pivotes para evitar la entrada de coches desde primeras horas de la mañana. Un cierre que estuvo supervisado por patrullas de la Policía Nacional y personal del Ayuntamiento.
No obstante, a mediodía aún quedaban en el aparcamiento una quincena de vehículos de personal del centro sanitario que todavía estaba trabajando desde la noche anterior y de familiares que acompañaban a pacientes ingresados.