El verano en los centros de salud está siendo complicado. Al cierre de las consultas por las tardes se le une ahora la intención de reducir las plantillas de enfermería a partir de octubre en los puntos de atención continuada, lo que ha provocado que sanitarios y pacientes de L'Alacantí tomen medidas para frenar esta medida.
Así lo denuncia el Sindicato de Enfermería (Satse), que ha conocido que la dirección del departamento pretende dejar solo una enfermera en los turnos de guardia de lunes a viernes, por lo que se ha pedido instrucciones a los responsables sobre cómo deberá actuar cuando tenga que abandonar el centro de salud para ir, por ejemplo, al domicilio de un paciente y no haya enfermera en la consulta.
Según las citadas fuentes, los municipios de Mutxamel, Sant Joan, Busto, Aguas de Busto y El Campello disponen de estos puntos de atención continuada para atender las urgencias desde el cierre del centro de salud a las 21.00 horas y hasta las ocho de la mañana.
«La población es de 75.000 habitantes y, además, hay muchísima dispersión, por lo que siempre hay dos enfermeras en el turno de guardia», explica Eduardo Labaig, del sindicato. Una enfermera se encarga de asumir las atenciones urgentes domiciliarias de estas poblaciones o de alguna de las «múltiples» residencias de ancianos que dependen de ellas, mientras la segunda se queda en el centro de salud haciendo frente a la demanda.
Ante el cambio que se avecina, los sanitarios no se han quedado de brazos cruzados y han emprendido una campaña para evitar el nuevo recorte.
Así, según las citadas fuentes, los trabajadores de El Campello han firmado un escrito para remitir al alcalde, se ha presentado otro al primer edil de Sant Joan, y «el alcalde de Mutxamel ya se ha interesado y sabemos que ha pedido explicaciones a la dirección por el recorte». También se está recogiendo firmas entre los usuarios afectados.
Los sanitarios están comprobando la merma que están sufriendo las plantillas al no cubrirse las sustituciones. Por primera vez, este verano, centros de salud como el Hospital Provincial, Juan XXIII o Sant Joan cierran a las cinco de la tarde como medida de ahorro diseñada por la administración, lo que ha provocado que muchos centros se hayan desbordado al pasar a todos los pacientes al turno de la mañana, coincidiendo con el inicio del verano y la puesta en marcha de planes de sustituciones que han sido criticados por los sindicatos.
Según Labaig, tras este cierre se ha registrado un aumento de la frecuentación en urgencias, ya que «todas las pequeñas consultas a demanda que se resolvían allí, ahora van al hospital». Además, se ha comprobado cómo no se están cubriendo las bajas y en un centro sanitarios donde llegaron a faltar tres enfermeras «solo sustituyeron al tercero llegando a estar la plantilla muy mermada».
Toda esta situación -recorte en sustituciones por vacaciones, salidas de guardia y bajas por enfermedad- esta provocando, a juicio del sindicato, que los centros de salud se conviertan en «viejos consultorios destinados exclusivamente a curas e inyectables».
El sindicalista lamentó que durante el verano se hayan suspendido las consultas de enfermería que están encargadas de realizar los programas de prevención y que forman parte de la filosofía de los centros de salud.
Según Labaig, estas consultas son las de hipertensión, diabetes y obesidad, entre otras, lo que supone «la destrucción de los principios básicos de la atención primaria, que consisten en prevenir la enfermedad para que no se produzca».