Un jurado popular ha declarado inocentes de todos los delitos que se les imputaban -asesinato, tenencia ilícita de armas y encubrimiento- a los tres acusados del llamado 'crimen de la maleta'. Por siete votos a dos, los miembros del tribunal consideraron que no había pruebas suficientes para condenar a ninguno de ellos por la muerte del joven Cristian S., cuyo cadáver apareció con un disparo en el pecho dentro de una maleta abandonada en un campo de la Font de la Figuera (Valencia).
Ayer, tras las pruebas practicadas a lo largo del juicio, la Fiscalía decidió retirar la acusación de asesinato contra Danut Adrián G. y Daniel L. P., manteniendo como único responsable del crimen a Bogdan P., mientras que Daniel L. P quedó acusado únicamente de encubrimiento. La acusación particular, ejercida por la familia de la víctima, se adhirió a las conclusiones del Ministerio Público, con la única salvedad de que también pedían la condena de Danut Adrián G. por encubrimiento.
El letrado de Bogdan P., Roberto Sánchez, esgrimió en sus informes finales un dato que se había pasado por alto en la investigación: su cliente había regalado un móvil a Danut Adrián G., como este último reconoció ante el jurado, y fue desde ese número desde el que se realizaron las llamadas de madrugada a la víctima el supuesto día del crimen. Así, según el letrado, aunque el teléfono seguía a nombre de Bogdan P., quien realmente utilizaba el móvil -según se ha constatado por diversas llamadas a su familia a Rumanía- era Danut Adrián G., sobre cuya declaración se sustenta la acusación contra los otros dos encausados.
El alegato de este letrado fue contundente: los investigadores no hallaron ni rastro de sangre en el piso donde supuestamente se cometió el crimen, ningún vecino oyó la detonación, no se encontraron restos biológico de Bogdan P. y Daniel Laurentiu en la maleta ni tampoco se detectaron «ni sangre ni fluidos corporales» en el vehículo en el que supuestamente se trasladó el cuerpo. Al parecer, los miembros del jurado atendieron a las razones esgrimidas por las defensas y concluyeron que la declaración de un coimputado -Danut Adrián G.- no era suficiente por sí misma para condenar al único acusado de asesinato.
Y eso a pesar de que la fiscal insistió en la coherencia de las declaraciones de este coimputado, que aseguró que fue Bogdan P quien disparó a la víctima. «Podría haberse callado y no tendríamos ninguna prueba», insistía ayer la representante del Ministerio Público.
La Guardia Civil llegó hasta Danut Adrián G. porque en la maleta en la que se encontró el cuerpo había una etiqueta con su nombre. La acusación pública destacó que si él hubiera participado en el crimen o lo hubiera encubierto, se hubiera preocupado de quitarla. Según la fiscal, esa etiqueta la dejaron allí aposta los otros dos acusados para desviar las sospechas. Sin embargo, los abogados de la defensa recalcaron que él fue el único que huyó a Rumanía tras el crimen y que incluso compró una pistola detonadora en una gran superficie comercial. Él argumentó durante el juicio que lo hizo porque tenía miedo pero asegura que tiró el arma antes de salir de España.
Así, tras el veredicto del jurado, los tres acusados salieron ayer en libertad de la Audiencia Provincial, al igual que entraron, puesto que todos habían sido excarcelados bajo fianza. En su derecho a última palabra, los dos principales acusados aseguraron a la familia que sentían lo ocurrido pero que ellos no habían tenido nada que ver.