Medidas contundentes. Los farmacéuticos no dan más tregua a la Conselleria de Sanidad. Desde el lunes harán huelga indefinida, se quedarán desabastecidos ya que los almacenes dejarán de suministrarles y, si durante este tiempo siguen sin cobrar, a partir del 30 de julio suspenderán de forma temporal el concierto de facturación con la Administración y empezarán a cobrar las medicinas a los usuarios. «Aunque nos duela mucho porque no queremos perjudicar al paciente», señaló el presidente del Colegio de Farmacéuticos de Alicante, Jaime Carbonell.
Los boticarios se reunieron ayer por la tarde en asamblea. La deuda -de una media de 240.000 euros por farmacia en la Comunitat- les está asfixiando y ante los incumplimientos por parte de la Conselleria han decidido ir a por todas.
Según Carbonell, la huelga comenzará el lunes y seguirá hasta que no cobren los meses de febrero y marzo y, además, les incluyan un calendario de pagos. Funcionarán solo los servicios mínimos.
Como segunda medida, se quedarán desabastecidas ya que los almacenes dejarán de servirles por los impagos, y llevarán a cabo la campaña «Unidos por la vida». Con ella se pretende informar a todas las asociaciones de pacientes y «lamentándolo mucho se suspenderá el concierto sobre facturación y se le cobraría» las medicinas a partir del 30 de julio. Una medida, ésta última, a la que no quieren en ningún caso llegar pero que se acordó por mayoría, resaltó Carbonell, quien insistió en que el sector no puede continuar financiando los medicamentos.
El conseller de Sanidad, Luis Rosado, negó que vaya a haber desabastecimiento de medicamentos. Lo aseguró una hora antes de que comenzara la reunión de los boticarios y cuando todavía desconocía qué medidas se adoptarían. Rosado, que se desplazó al Colegio de Médicos de Alicante para «dar la cara» ante los profesionales de la provincia y explicar las medidas de ajustes y del nuevo modelo de gestión, fue recibido a la puerta por un grupo de manifestantes. Evitó los abucheos al entrar en el vehículo oficial y antes de empezar la sesión reconoció que no hay fecha de ingreso a pesar de que las boticas estén pasando por graves problemas.
El débito asciende a 480 millones de euros en la Comunitat. Enero fue el último mes que ingresaron y solo se hizo un día antes de la huelga de dos días que el sector llevó a cabo en junio.
Ante la posibilidad de que las farmacias se queden desabastecidas, el conseller negó con rotundidad que pueda haber faltas y apeló a la «responsabilidad de cada uno» para garantizar el suministro.
En cualquier caso, «nuestro sistema sanitario, independientemente del de farmacia, tiene otros elementos para conseguir que los medicamentos lleguen hasta el ciudadano», señaló el titular, quien se negó a precisar cuáles son esos mecanismos. «Existen una serie de contingencias que están previstas para en caso de fallar la distribución habitual, los medicamentos puedan llegar hasta las personas que los necesiten».
Por el momento, no hay fecha de pago, aunque las últimas noticias que recibieron los colegios de farmacéuticos de la Comunitat por parte del Consell les aseguraban el pago de la factura de enero a finales del mes de junio. Una fecha que ya ha pasado.
«Nosotros estamos haciendo todos los esfuerzos necesarios para conseguir que se les abone lo antes posible; evidentemente algunos farmacéuticos están pasando una mala situación». Y se refirió a que «en este momentos otros miembros del Consell del área económica están intentando en Madrid conseguir mejorar la financiación lo antes posible».