La anunciada vigilancia de la Policía Local de Callosa de Segura contra los actos vandálicos que suponen la rotura de mobiliario urbano y elementos en lugares públicos ha tenido a tres menores de Callosa de Segura como primeras víctimas. Los padres de estos jóvenes denuncian un abuso de autoridad por parte de los agentes que identificaron a tres niños que jugaba con un bote de un refresco en la Glorieta del municipio, según aseguran sus responsable. Un acto que según el equipo de gobierno venía precedido de la rotura del sistema de riego del jardín además de protagonizar otros actos vandálicos, por lo que los agentes pusieron sobre aviso a los chavales.
En cualquier caso en la denuncia redactada por un agente establece el incumplimiento de la ordenanza de convivencia ciudadana aprobada por el Ayuntamiento y que el primer edil, Javier Pérez, dijo el viernes que se iba a cumplir a rajatabla. En el caso concreto de estos chicos el supuesto incumplimiento se daba en el apartado 2 del artículo 24. La madre de uno de los menores identificados advierten de que «este hecho es ilegal, más si cabe cuando los tutores estábamos en la misma Glorieta». El joven denunciado tuvo que ir a Urgencias porque sufría una crisis nerviosa y un episodio de diarrea, provocado según sus padres por el incidente ocurrido en el jardín público.
Los agentes del cuerpo seguridad local cumplieron el mandato del equipo de gobierno, que como avisó el alcalde, Javier Pérez, el pasado viernes va a ser inflexible a la hora de cumplir esta ordenanza. Las brigadas municipales de Obras y Servicios no dan abasto a reparar todos los desperfectos que estropean los jóvenes, por lo que el gobierno municipal ha decidido parar en seco esta situación.
Aunque cabe destacar que la madre de uno de los denunciados, Carolina García, recuerda que «un agente no puede identificar a un menor a no ser que haya cometido un delito», y añade que «en la denuncia manifiesta que ha jugado con una lata de Coca Cola y no otra cosa».
Los padres de los tres menores de edad identificados han solicitado una reunión con Pérez y con el concejal de Seguridad Ciudadana, Gaspar Serrano, con el fin de aclarar el incidente. Los progenitores han valorado la posibilidad de poner una denuncia en la Guardia Civil por abuso de autoridad.
El primer edil fue claro y recordó que «los mismos chavales han roto en repetidas ocasiones el sistema de riego por goteo de la Glorieta, un sistema que es muy caro». El regidor popular informa de que los difusores de agua de la fuente central también son objeto de los actos vandálicos de forma habitual. Por este motivo advierte a los padres que «cuando la Policía Local ha tratado de poner una denuncia no solamente sería por jugar con una lata de Coca Cola».
En cualquier caso una de las vecinas asegura que «mi hijo fue tratado como un delincuente, por eso estuvo en ese estado nervioso toda la tarde». Desde el equipo de gobierno «vamos a ser inflexibles porque además de la sanción que corresponde a los autores de destrozos, ellos o sus padres tendrán que acarrear con los gastos de la reparación, ya que los demás ciudadanos no tiene por qué pagarlo».
Otro foco propicio para las pintadas es el muro perimetral del centro de discapacitados, donde los jóvenes pintan graffitis por doquier. El primer edil valoró que «vamos a tener una pareja de forma exclusiva para que se cumplan esta ordenanza», aclaró el popular.