El presidente de México, Felipe Calderón, anunció ayer la cancelación del proyecto turístico de Cabo Cortés , en Baja California Sur, en el noroeste del país, porque la promotora alicantina Hansa Urbana, en el que está integrado la CAM, porque aún no se ha demostrado que sea sostenible. Fuentes de la entidad financiera reconocieron la noticia, pero afirmaron que tienen el compromiso del Gobierno azteca de que estudiarán la opción de un nuevo proyecto más redimensionado.
Calderón explicó que «ha quedado claro que el proyecto original como fue presentado no ha demostrado su clara sostenibilidad», por lo que se ha determinado anular la autorización condicionada y queda «cancelado». Sin embargo, puntualizó que «eso no significa, y quiero ser muy preciso, eso no significa que se deje en estado de indefensión a los inversionistas, a los propietarios». De hecho, la Secretaría de Medio Ambiente del país centroamericano autorizó la construcción hace dos años a la sociedad mercantil Hansa Baja Investments.
Hay que tener en cuenta que el macrocomplejo turístico previsto ha tenido que batallar durante años con las campañas de oposición de diferentes organizaciones ambientales. Y es que ante la relevancia ecológica de la zona y la posibilidad de que se construyera en una superficie de 3.800 hectáreas, aledaña a un parque nacional, despertó las inquietudes. Según el diseño original, Cabo Cortés incluiría un puerto deportivo de 490 amarres, 27.000 habitaciones y dos campos de golf.
El presidente dejó claro que el nuevo desarrollo tendría que llevarse a cabo de la mano de las «opiniones fundadas de la comunidad científica de México especializadas en temas ambientales» y tomar en cuenta en todo momento el punto de vista de las comunidades de la zona, añadió. El objetivo es que se diseñe un proyecto que genere empleo, amplíe las posibilidades de visita a este sitio natural y al mismo tiempo proteja integralmente los ecosistemas y genere recursos económicos para hacer posible su preservación, precisó.
«Sabemos que es posible encontrar el equilibrio entre el desarrollo de turismo y la economía (...) con la necesaria preservación de nuestra enorme riqueza natural», afirmó Calderón. Y concluyó con que su Gobierno es sensible a las inquietudes de la sociedad, así como a las necesidades de certeza jurídica que requiere toda inversión.