El gerente de un local de hostelería de Monóvar ha sido detenido por haber empleado a ciudadanos paquistaníes en situación irregular y sin contrato de trabajo, a los que, además, habría pagado su jornal a cambio de la manutención o unos 200 euros mensuales.
El empresario, de la misma nacionalidad, ha sido arrestado un delito contra el derecho de los trabajadores, usurpación del estado civil y también por un delito contra la seguridad vial al conducir un vehículo sin el correspondiente permiso, tal como informaron ayer fuentes de la Policía Nacional.
El detenido habría empleado a varios compatriotas en situación irregular en España con la documentación de otras personas.
Además, sus empleados carecían de contratos, no estaban dados de alta en la Seguridad Social y no disponían de nóminas, ni de cualquier derecho reconocido a los trabajadores en la legislación española, precisaron desde la Comisaría Provincial.
En el momento de su captura, el gerente del establecimiento de comida tenía trabajando en su negocio a dos personas que estaban ilegalmente en España, que fueron inicialmente apresadas -una de ellas por usurpación del estado civil e infracción a la Ley de Extranjería, y la otra por este último delito-, aunque luego quedaron en libertad tras prestar declaración ante la Policía.
Fuentes próximas al caso señalaron que se sospecha que el empresario había empleado supuestamente a varios compatriotas más en las mismas condiciones.
Cuando los agentes inspeccionaron el local, los dos empleados que se encontraban allí en ese momento les mostraron documentación perteneciente a otras personas para evitar ser plenamente identificados. Los trabajadores alegaron que los presentaban siempre que había alguna inspección en el establecimiento siguiendo las instrucciones del empresario ahora detenidos.
También manifestaron que trabajaban sólo los fines de semana unas horas por las tardes, si bien los policías verificaron que lo hacían todos los días de la semana, desde la apertura hasta el cierre.
Esas jornadas laborales eran recompensadas con la manutención o, en algunos casos, con 200 euros al mes.
El empresario ha sido puesto a disposición del juzgado de instrucción de guardia de Novelda, aunque no ha trascendido si ha ingresado en prisión o ha quedado en libertad provisional.