El Palacio de Justicia de Orihuela vivió ayer uno de los días más tensos de los que recuerdan los funcionarios que en las dependencias de la Plaza de Santa Lucía prestan sus servicios.
Una mujer se encaramó ayer hasta una de las fachadas del inmueble para alertar del atasco que sufre el caso que se sigue en las dependencias oriolanas por un accidente, ocurrido hace años, que casi le cuesta la vida a su hijo.
Los hechos comenzaron alrededor de las nueve y media de la mañana, cuando una mujer de mediana edad se subió a la fachada exterior de las instalaciones y desde una altura de más de seis metros comenzó a proferir gritos en contra de la Justicia y a reclamar atención por su caso, en un estado de nerviosismo que hizo temer a los presentes por la integridad física de la mujer.
Según testigos presenciales la mujer salió al exterior por una de las cristaleras de la primera planta y deambuló hasta el lugar donde permaneció cerca de media hora, sin ningún tipo de sujeción, e incluso perdio la estabilidad en varias ocasiones. Desde los primeros momentos los funcionarios judiciales y los guardias civiles que vigilan las dependencias se dedicaron a persuadir a la mujer, que solo reclamaba que la Justicia esclarezca el caso del accidente de su hijo, acontecido con una moto de agua en el litoral oriolano y que la afectada considera que está atascado en los juzgados.
La mujer relató desde lo alto de la fachada que lleva varios años, más de diez según los testigos presenciales, a la espera de que se dicte resolución y se quejó de que ha tenido que sufrir los recovecos de la Justicia, con la designación de varios abogados del Turno de Oficio, aplazamientos y largas esperas sin que se llegue a ninguna conclusión favorable.
Hasta el lugar de los hechos tuvieron que desplazarse varias unidades de los bomberos, agentes de la Policía Nacional e incluso efectivos de la Policía Local de Orihuela y los agentes de la Benemérita que estaban en el Palacio de Justicia en ese momento estuvieron pendientes de que la mujer no se arrojase al vacío.
Los funcionarios del Consorcio Provincial llegaron a desplegar una lona para evitar el impacto contra el suelo si saltaba, hecho que al final no ocurrió, ya que la mujer deshizo el camino para volver a entrar en el edificio, tras lo cual fue tratada del ataque de ansiedad por los sanitarios desplazados hasta el juzgado. Tras este hecho fue conducida a dependencias policiales para prestar declaración.