Barcelona, Madrid, Bilbao&hellip y Alicante. Son las cuatro ciudades de toda España en las que existe un circuito cubierto donde practicar el 'skateboard' (término anglosajón con el que sus aficionados llaman a ir en monopatín). Sorprende que la capital de la Costa Blanca sea sede de uno de estos locales si se tiene en cuenta que el clima facilita la práctica de este deporte al aire libre. Sin embargo, la seguridad y la tranquilidad a la hora de montarse en sus tablas es lo que ha llevado a Honza Vasut, Gustavo Forner y Martin Blank a poner en marcha esta iniciativa, que está teniendo muy buena acogida en los cuatro meses que lleva funcionando este circuito (aunque, como en cualquier actividad que supone una fuerte inversión económica, los inicios son complicados).
El 'skatepark indoor' de Alicante, situado en la avenida de Saturno número 18 (en el parque industrial de Babel), está situado en una nave de 980 metros cuadrados (más un patio exterior en el que se pueden realizar otras actividades), lo que le convierte en la segunda más grande de España, según explica Vasut, solo por detrás de la de Barcelona.
Allí, los aficionados al monopatín pueden disfrutar de todo tipo de altiplanos, cuestas, barandillas, paredes y todo con las medidas establecidas por la normativa, con zonas de seguridad, inclinaciones adecuadas y espacios para aterrizar tras los vuelos más acrobáticos.
Todo lo contrario de los espacios públicos, donde las condiciones no son las más apropiadas para la práctica de este deporte, no solo por la presencia de viandantes sino también porque los elementos sobre los que ejecutan sus ejercicios no son seguros porque no están preparados para ello al ser zonas de paso público. «Los principiantes pueden iniciarse por las cuestas pequeñitas, pero los profesionales pueden hacer un espectáculos sin fronteras», explican.
En el Monte Tossal existe un parque para monopatines abierto a todo el mundo. Una zona que es frecuentada por 'skaters' como el propio Vasut, y cuyos propios usuarios se han encargado de arreglar en muchas ocasiones para evitar que grietas o desconchones se hicieran más grandes de lo que eran. «Una grieta evoluciona en días y hay que actuar en el momento», comenta Vasut, quien reconoce que apostar por una pista cubierta supone correr cierto riesgo por el buen tiempo que suele hacer en Alicante.
Por eso, insiste en que uno de los motivos que les ha llevado a embarcarse en esta aventura y algo en lo que insisten a sus posibles clientes es en la «seguridad» que se encontrarán en su circuito. Y no se refiere únicamente a la atención que se presta a los que acuden allí a patinar.
«La intención básica que teníamos cuando arrancamos esta idea y que queremos vender es seguridad. Se trata de poder patinar libremente, sin tener que preocuparse de dejar la mochila en el banco como en el parque del Monte Tossal. Aquí no te roban, no te vienen a provocar ni hay conflictos», comentó Vasut, un joven de origen checo que llegó a Alicante de vacaciones para una semana y decidió quedarse.
Además, «también es un lugar donde los padres pueden dejar a su niño y recogerlo a las nueves de la noche y tenerlo vigilado y entretenido», continuó. Eso por no obviar que todos los que van a patinar allí cuentan con un seguro por si acaeciera algún accidente y ya han hecho más de medio millar de fichas de inscripción a 'skaters' que en alguna ocasión han utilizado las instalaciones.
Buena muestra de la calidad de las instalaciones, también, es que hay grupos profesionales de 'skaters' que acuden allí a grabar vídeos promocionales, además de contar con 'clientes' no solo de Alicante, si de otras muchas zonas de España y también extranjeros. Sin ir más lejos, en el último torneo que se celebró en el Picnic Park Indoor tomaron parte un estadounidense, dos holandeses y un belga.
Honza Vasut considera que en Alicante «está creciendo» el interés por el 'skateboard' «pero falta mucha cultura» por lo que asegura que esta iniciativa que han puesto en marcha es también «un intento para que la gente conozca el 'skate', que sepa de dónde viene, por qué se hace y que no es vandalismo, que no se trata de unos niños que saltan escaleras». Es más, al menos en su caso, asegura que prefiere «estar en un sitio preparado para patinar que estar mezclado con gente que va por la calle paseando o en bici».
De competición
El mundo del 'skateboard' lleva detrás toda una cultura urbana que a Honza y sus socios quieren hacer llegar a todos aquellos que no están familiarizados con ella y cuya meca está en Estados Unidos. Competir allí es el objetivo de los profesionales del monopatín y, más que una meta, es un anhelo que puede que algún día puedan cumplir.
De momento, los componentes del equipo Picnic pueden presumir de ser los campeones de España en el torneo de tiendas que se organiza en todo el territorio nacional. Un título que consiguieron en Madrid y que les llevó a competir en el Europeo, en París, donde se subieron al tercer cajón del podio.
Precisamente, esas experiencias internacionales que han tenido ha llevado a Honza a darse cuenta de la importancia que para sus chicos tiene aprender un inglés mínimo con el que poder manejarse en sus viajes. Y por ello, dentro del propio grupo ha creado una especie de escuela urbana en la que aprovechan sus propios recursos (un patinador estadounidense, por ejemplo) para alimentar sus habilidades lingüísticas.
Muchas culturas urbanas acaban siendo marginales o muy cerradas para los que no están involucrados en ella. Pero desde esta empresa se intenta todo lo contrario, pretenden abrir el mundo del 'skateboard' a todo el mundo, dar a conocer lo que les gusta y demostrar que es una forma de expresión vital tan válida como cualquier otra.