Los cientos de toneladas de basura que durante la semana pasada se quedaron sin recoger de las calles del municipio por el impago de la empresa a sus trabajadores empezaron a desaparecer desde el pasado viernes de las calles.
Hasta ahí todo normal después del conflicto porque los servicios de limpieza se afanaron en dejarlas en buen estado. Pero el embrollo de la película de los residuos oriolanos no había escrito su final. Por arte de magia han aparecido en otros lugares del término oriolano porque los centenares de toneladas de desechos comenzaron a 'asomar' en la costa oriolana, en un solar destinado a albergar los restos de podas y jardinería que genera el litoral oriolano.
Según ha podido saber este periódico el Seprona, el servicio medioambiental de la Guardia Civil, ha abierto diligencias para investigar la denuncia de los vecinos de las urbanizaciones cercanas a Villamartín, donde los camiones que retiraron los desechos, cientos de toneladas tras varios días de estar apilados en las calles, llevaron la basura a un lugar transitorio hasta poder hacer el traslado hacia las plantas alternativas previstas, tras el cierre decretado por Proambiente, la empresa de Ángel Fenoll, a recepcionar basura oriolana. El industrial reclama que la UTE le debe una cuantía millonaria por el impago durante meses del tratamiento de residuos sólidos.
Lo hicieron hasta poder trasladarla a los vertederos alternativos previstos tras el rescate municipal temporal del servicio por la administración que dirige el alcalde ecologista Monserrate Guillén, esto es, las plantas de Xixona y Crevillente. Los residentes en esta zona del litoral oriolano alertaron a los agentes de la Benemérita, que se trasladaron desde su base en Guardamar, para levantar acta de infracción de lo ocurrido, tras el malestar de los vecinos por la llegada de los camiones de alto tonelaje a las inmediaciones de un solar preparado como zona de trasferencia para residuos de jardinería, «pero no para acoger la basura orgánica y menos de todo el municipio y en tantas cantidades», según detallaron a este diario fuentes conocedoras de los hechos, que tuvieron lugar la madrugada del viernes al sábado, cuando comenzó a normalizarse el servicio y los empleados volvieron al tajo.
Los agentes levantaron acta de infracción, no sin antes interrogar a uno de los chóferes que trasladaron la carga a la zona, tras la recogida efectuada en las calles del término municipal, como consta en el boletín de denuncia, a lo que éste se limitó a señalar antes los guardias civiles que trabajaba para la empresa de recogida de basura de Orihuela. El hecho denunciado llegará también al Ayuntamiento de Orihuela, al que se requerirán las explicaciones como responsable final de la acción, así como también a instancias de la Conselleria de Medio Ambiente, para que efectúe sanciones administrativas si llega el caso.