El Hospital General contará con una matrona menos por las noches. Es el último recorte aplicado por la dirección del centro, según denunciaron ayer los sindicatos y el propio colectivo, quienes criticaron que «metan la tijera» en un servicio como el de Maternidad.
A partir del día 15, solo habrá dos matronas para atender todos los partos y las urgencias obstétricas que lleguen al hospital en horario de ocho de la tarde a ocho de la mañana siguiente, advierten.
Además, tal y como explican desde el Sindicato de Enfermería Satse, la dirección pretende ajustar las plantillas de matronas durante los meses de verano para no tener que contratar profesionales que sustituyan las vacaciones. De esta manera, agregan, ha establecido unos calendarios laborales en las que las matronas trabajarán dos o tres sábados seguidos, «lo que es ilegal según la normativa de la propia conselleria de Sanidad. Establece que el personal sanitario trabajará un sábado y librará los dos siguientes».
Esta nueva situación del servicio de Maternidad, según las propias trabajadoras y sus representantes sindicales, irán en detrimento de la calidad asistencial que prestan a las parturientas y a las mujeres, en general. «Se pueden producir problemas sobre todo en caso de que en una misma noche lleguen más de dos mujeres con partos de riesgo, partos prematuros, cesáreas, sangrados, etc, ya que solo habrá dos matronas para atender todos los casos», aseguran los delegados del citado sindicato.
Injustificado
Según los datos que manejan las matronas, el porcentaje de alumbramientos atendidos en horario de mañana y de noche es prácticamente el mismo, 53% y 47%, respectivamente, por lo que consideran injustificado el recorte de una matrona en este último turno.
Precisamente esta reducción de la plantilla de matronas del servicio y el hecho de estar en desacuerdo con los cambios impuestos por los responsables del centro han sido los que han llevado a la adjunta de matronas, Irene Sayas, a presentar su dimisión.
La decisión de la dirección, a juicio del Satse, «es más inexplicable si se tiene en cuenta que, recientemente, el Hospital de Elche fue designado como hospital de referencia en caso de partos prematuros», lo que supone que todas las mujeres del sur de la provincia con riesgo en el parto deben acudir de forma prioritaria al Hospital General de Elche en lugar de hacerlo al del Vinalopó, Orihuela o Torrevieja.
A este malestar en el servicio se suma el de los ginecólogos, afectados también por cambios organizativos y ajustes. Según fuentes del centro, uno de los facultativos de guardia presencial de este servicio pasará a estar localizable, de forma que solo quedará otro de ellos en el centro para atender a los pacientes. El colectivo ha presentado un escrito ante dirección contra la medida y firmas del personal.