A sus 53 años, Jesús Gutiérrez lleva más de 30 como funcionario de la Administración de Justicia en Elche, en la que ha pasado por todos sus estamentos de gestión. «No vamos a quedarnos quietos ante los recortes», afirma, adelantando las movilizaciones que los funcionarios van a llevar a cabo en los próximos días.
-¿Cómo le afectan los recortes?
-Hace dos años ya sufrimos un ajuste duro, y no podemos pagar el pato siempre los mismos por algo que no hemos generado. Algunos grupos de funcionarios están sufriendo recortes en la jornada laboral, otros de salario, y la última medida ha sido, sin negociar nada, suspendernos el plan de pensiones. Encima, la Administración nos pone como los malos de la película, como si no tuviéramos derechos.
-¿En qué situación está la administración de justicia?
-En Elche se juntan dos cosas: las deficiencias por construir rápido y mal un enorme edificio y los recortes más recientes de la Generalitat. Tenemos un 'Ferrari' con muchas deficiencias en seguridad con muchos fallos, no tenemos aire acondicionando, hay fugas de agua y goteras. Hay una gran falta de previsión: si no puedes comprarte un Ferrari, tendrías que haberte comprado un coche más barato.
-¿Cómo es el día a día?
-Ahora mismo, además de las deficiencias, no tenemos ni papel para las sentencias. Lo estamos escondiendo porque no queda, e incluso nos lo quitamos entre compañeros cuando nos falta.
-¿Y los servicios al ciudadano, en qué lugar quedan?
-La justicia está atascada, porque si no hay una administración capaz de gestionarla, la justicia se va al traste. Los recortes en personal y servicio, aunque afectan a los trabajadores públicos, repercuten finalmente en el ciudadano, que no va a recibir el servicio de justicia que se merece.
-¿Servirán estas medidas para algo?
-Están dando palos de ciego, porque lo que hace falta es recortar en la vida política y en sus grandes dispendios. Eso ha sido lo que nos ha conducido a esta situación de recortar siempre a los mismos, mientras que su bolsillo no se toca.
-¿Ha pasado lo peor de la crisis?
-Hace dos o tres años ya decían que lo malo había pasado, y ahora estamos peor que nunca. Se avecinan muchas movilizaciones porque la ciudadanía no se va a callar ante los recortes.