La mujer detenida como presunta autora del incendio de su propia vivienda será examinada por los psiquiatras del Centro Penitenciario de Fontcalent para comprobar si sufre algún tipo de trastorno mental, según ordenó ayer el juez Manrique Tejada en un auto de ingreso en prisión preventiva y sin fianza.
La sospechosa, Inmaculada, de 30 años, reiteró en su comparecencia ante el magistrado de guardia que es inocente y refrendó la versión que ha venido sosteniendo desde el mismo día del siniestro, según coincidieron ayer fuentes de la acusación y la defensa.
Ella asegura que un individuo encapuchado irrumpió a mediodía del pasado 30 de enero en su piso, en la calle Jaime Niñoles del barrio alicantino de Ciudad de Asís, la golpeó, la maniató y prendió fuego al inmueble con ella y sus dos hijos pequeños, dos bebés de 7 y 18 meses, dentro.
Ratificó así también la declaración prestada un día antes frente a los agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (Udev) del Cuerpo Nacional de Policía, que decidieron arrestarla por incurrir en su relato en múltiples contradicciones.
Los investigadores realizaron con ella el pasado lunes una reconstrucción de los hechos en la que participaron también perros adiestrados en la detección de sustancias acelerantes de la combustión. Los animales no hallaron rastro alguno del uso de ese tipo de productos.
Tampoco cuenta la Policía con ninguna otra pista que avale la participación de una tercera persona en el incendio. No hay, por ejemplo, testigos que vieran salir al hipotético encapuchado del edifico pese a que el suceso ocurrió a plena luz del día.
Después de la reconstrucción policial practicada el lunes, que fue grabada con una videocámara, los agentes se decantaron por detenerla como principal sospechosa.
Al día siguiente, martes, la citaron en la comisaría provincial para que aclarara algunos detalles de su testimonio y la apresaron como presunta autora de un delito de incendio con riesgo para las personas y otro de simulación de delito.
El titular del Juzgado de Instrucción número 5 de la capital, que precisamente estaba ayer de guardia y ha decretado el secreto sumarial, le ha imputado provisionalmente por esas mismas infracciones penales.
A la vista de la gravedad de los hechos y las penas previstas por el Código Penal para ellos -de 10 a 15 años solo por el incendio-, la fiscal solicitó el ingreso en el Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Fontcalent de la imputada para que sea examinada.
La investigación, por tanto, no descarta que Inmaculada sufra alguna patología mental que le empujara ese 30 de enero a incendiar supuestamente su propia vivienda con sus propios hijos en el interior.
Fue ella misma quien solicitó auxilio a gritos a través de una ventana. Los bomberos, ayudados por un coche escalera, acudieron con rapidez al piso y la rescataron junto a los bebés de entre las llamas.
Una de las hipótesis que baraja la Policía es que actuó guiada por un móvil sentimental. Podría haber intentado llamar así la atención de su marido ante la posibilidad de que fuera a abandonarla.