Una carta remitida por la Conselleria de Educación sobre la suspensión de las actividades extraescolares en los centros, -como protesta por los recortes e impagos del Consell-, está enfrentando a padres y docentes en la provincia.
La Federación Gabriel Miró de Alicante, integrada en Covapa, denunció ante la administración esta medida que se estaba llevando a cabo en los colegios, y la directora general de Educación y Calidad Educativa, Beatriz Gascó, decidió enviar cartas a las Apas, pero también a los colegios informando sobre el procedimiento en que podía realizarse su suspensión. Es decir, siempre que se contara con una mayoría de dos tercios de los miembros del consejo escolar.
La circular no ha sentado nada bien a los centros educativos públicos y ayer se decidió seguir adelante con la protesta y, por tanto, con la anulación temporal de estas actividades, siempre informando a las familias, y al considerar que están en su derecho.
Así se puso de manifiesto en la permanente de la junta de personal docente no universitario. «Se ha hecho una interpretación de la norma, con alusiones a una ilegalidad, que parece que intente intoxicar y provocar una confrontación con los padres», señaló Silvia Pardo, secretaria general de Educación de UGT en L'Alacantí.
Pardo afirmó que directores de diferentes centros ya habían recibido la carta de Educación, y «la rechazamos de pleno». En este escrito se recuerda que «las actividades extraescolares y complementarias ya programadas en la PGA deben llevarse a cabo tal y como están aprobadas, a no ser que se modifiquen mediante el procedimiento señalado». La directora general, quien justifica la redacción de la misiva por las consultas que se han recibido, explica anteriormente que para la aprobación y revisión «será necesaria una mayoría de dos tercios de los miembros del consejo escolar del centro».
Para la junta de personal, donde están todos los representantes sindicales, «no hay ninguna ilegalidad» en suspender este tipo de actividades, que no son complementarias, y desde UGT se puso como ejemplos el caso de un profesor que se pone enfermo el día de una excursión y se suspende la actividad o por el mal tiempo.
Por ello, además de continuar con todas la movilizaciones que se vayan organizando, se ha decidido informar a directores y profesores de centros sobre los procedimientos, al tiempo de que censuraron la actitud de Covapa (Confederación Valenciana de Asociaciones de Padres de Alumnos) con la educación pública, que fue la entidad que pidió la intermediación de la Conselleria de Educación.
Desde la Fapa Gabriel Miró reconocieron ayer el envío de estas cartas tras su reclamación y lamentaron la actitud de «algunos» directores de colegios públicos que «también están enviando una circular a los centros con un argumentario para contestar el escrito de la Fapa y para justificar la suspensión temporal de las actividades hasta la retirada del decreto».
Su presidente, Ramón López, apuntó que en este escrito se sugiere a los directores « y lo ponen como ejemplo al resto de compañeros, que el desfile del Carvanal puede sustituirse por una emisión de una película o una actividad de dibujo sobre los desfiles» haciendo uso de «su libertad de cátedra» en caso de que se pretenda obligar al profesorado a su cumplimiento.
El responsable de la Fapa anunció que debido a este último escrito, al que han tenido acceso, han pedido una reunión urgente con la Conselleria para exigir la presencia de inspectores, del mismo modo que han convocado de forma urgente a la junta directiva. Además, instan a las más de 500 Apas federadas en la provincia a que soliciten la celebración de los consejos escolares, tal y como han señalado desde la Conselleria.
López, quien dijo comprender las denuncias de los docentes por los recortes recogidos en el decreto y se mostró «totalmente en contra» de los retrasos en los pagos a los centros educativos, señaló que estas reivindicaciones no deben interferir en las actividades de los alumnos. A su juicio, «no están cumpliendo» con la normativa, y en la federación están recibiendo quejas de familias cuando «el 90% de los costes de estas actividades las sufragamos las Apas».