A la tercera fue la vencida, y el resultado no fue otro que el inicio de una huelga indefinida convocada por los trabajadores del servicio de recogida de basura y limpieza viaria oriolano, que dejó toneladas de desperdicios esparcidos por las calles de la ciudad. Una vez más el motivo de la convocatoria del comité de empresa fue el impago en tiempo y forma de las nóminas de los empleados, y dado que en esta ocasión a día de ayer no se les había abonado ni el adelanto de nómina que tenían que haberle hecho el 15 de enero ni el sueldo correspondiente a la misma mensualidad, la huelga siguió adelante.
El Ayuntamiento hizo efectivo el pasado viernes el pago de una de las certificaciones que aún se adeudaba a la mercantil Orihuela Capital de la Vega Baja UTE, la unión temporal de las empresas Sufi, Liasur y Gobancast. No obstante y pese a que como ocurriera en diciembre, el delegado de Aseo Urbano intentó arrancar al gerente de la empresa un compromiso para que el dinero fuera destinado a los sueldos de los empleados, esta vez no se consiguió, dado que la mercantil consideró que tenía que cumplir con sus compromisos económicos con varios proveedores que con su plantilla. Así las cosas y pese que se ha intentado cambiar el parecer de los responsables de la UTE durante el fin de semana, Vidal indicó ayer tarde que debido a que seguía sin haber voluntad de pagar las nóminas, la huelga seguía adelante. A las ocho de la tarde los responsables de la plantilla y los de la empresa, además del concejal y uno de los inspectores del servicio de recogida de basura mantuvieron una reunión en las oficinas de la UTE para ver cómo quedaban los servicios mínimos, y aunque las partes, en especial los empleados y el Ayuntamiento todavía albergaban la esperanza de llegar a un acuerdo que evitara la huelga, no fue así. De este modo la basura no se recogió en muchas calles, en especial las del casco histórico, donde durante los últimos tres días ha tenido lugar la celebración del Mercado Medieval, que al cierre de esta edición todavía no había retirado todos sus puestos y por tanto tampoco había comenzado su limpieza.
El presidente del comité de empresa, Miguel Almagro, indicó que la plantilla se comprometió a limpiar los centros de salud, geriátricos, hospitales, escuelas y mercados, pero precisó que los habituales y no los extraordinarios, como es el caso del medieval. El sindicalista apuntó que además de ello se mantendrán dos dotaciones de guardia, una en la costa y otra en la ciudad, por si es necesario atender algún tipo de emergencia. Los operarios se desplazaron hasta su sede en el polígono industrial durante la noche, donde conocieron la noticia de que definitivamente se celebraba la huelga. Sobre las once y media de la noche salieron los camiones que conformaban los servicios mínimos, cinco en la ciudad y cuatro en la costa, mientras que el resto permanecieron guardados en las instalaciones de la mercantil, y junto a ellos, los empleados.