El Mar Alicante estará en el sorteo de cuartos de final de la Copa EHF de balonmano femenino después de protagonizar una auténtica proeza en tierras húngaras y remontar en el segundo partido de la eliminatoria (19-25) frente al Budapest Bank Bekescsabai el marcador adverso del envite del sábado.
La calidad y mejor preparación física de las chicas de Esteban Roig acabó por imponerse en el pequeño pabellón de Bekescsabai. Las alicantinas habían perdido por tres goles (22-25) el sábado, en un choque en el que ejercían como visitantes. En ese encuentro, como ayer, el Mar Alicante acabó más fuerte que su rival y esa ha sido una de las claves de la eliminatoria.
Ayer, en la primera mitad el partido estuvo marcado por la igualdad, como quedó reflejado en el tanteador de 11-12 que marcaba el electrónico. Fue a partir de la reanudación cuando las jugadoras alicantinas plasmaron más su superioridad.
Primero llevaron el partido a una diferencia de tres goles que se mantuvo durante muchos minutos. En esos momentos la eliminatoria quedaba a expensas de un único gol o de que el Mar consiguiera más de 25 goles, para hacer valer el mayor número de tantos como visitante.
A falta de diez minutos para el final, el Mar llegó a disponer de una máxima renta de seis tantos (15-21). El Budapest Bank Bekescsabai reaccionó y se situó a sólo cuatro tantos, pero las chicas de Esteban Roig aguantaron el tirón y en los últimos instantes recuperaron los seis goles de renta con los que acabó el partido.
Juego antideportivo
Las jugadoras alicantinas se sobrepusieron, además, a los continuos gestos antideportivos del equipo centroeuropeo. Por un lado, las jugadoras húngaras se mostraron excesivamente agresivas y violentas con la permisividad de los colegiados.
Pero, además, el Budapest Bank Bekescsabai utilizó todas las triquiñuelas posibles para intentar superar al Mar Alicante. Por un lado, se negó a dar a las alicantinas el vídeo del primer partido, cuando al preparador local dispuso de una copia de forma inmediata para poder preparar el compromiso de ayer.
Por otro lado, el director deportivo Alejandro Rio se tuvo que pelear para conseguir que el club húngaro facilitara agua para las jugadoras alicantinas.
Ahora el Mar Alicante estará pendiente del sorteo que se celebrará el martes 14 de febrero para conocer cuál será su rival en los cuartos de final de la Copa EHF, todo un éxito deportivo para el club y que, al mismo tiempo, supone una nueva piedra en el camino para una institución que arrastra importantes problemas económicos.
Las jugadores del Mar llevan varios meses sin cobrar y el club alicantino ya disputó esta eliminatoria en tierras húngaras por los problemas que supone afrontar cada eliminatoria que supera. Sin ir más lejos, llegar a la final de la Recopa de Europa la pasada temporada provocó un desfase en los presupuestos del club, ante las condiciones leoninas que impone la Federación Europea a los equipos en competición. Paradójicamente, lo mejor para el Mar era quedar eliminado. Deportivamente, el Mar ha protagonizado una nueva gesta que, si no el bolsillo, si mantiene viva la ilusión en el seno de la entidad. «Si la situación es imposible, ahora a ver qué hacemos», es lo que se escuchaba ayer en la gente del club tras la alegría de la clasificación.