La decimotercera edición del Mercado Medieval de Orihuela vivió ayer su jornada más concurrida y más festera, marcada por la que fue la despedida de la encargada de representar a la heroína de la fiesta de la Reconquista, la Armengola, Chon Vegara, que pronunció sus últimas palabras en el balcón principal del Palacio del Marqués de Arneva. Ella fue la encargada de dar el pregón que siguió a un nuevo recorrido por el mercado, desde Santo Domingo hasta las puertas de la Casa Consistorial, un discurso en el que recordó que hace trece años que fueron los festeros los que iniciaron este zoco «cuando febrero empieza a dar los primeros balbuceos y el invierno y la primavera pelean», para que los oriolanos y quienes visitan la ciudad recuperen, en pleno siglo XXI lo que pasó en la época de Benzadón, Abdelazí, Pedro Armengol y Jaime I, Alfonso X 'El Sabio', Fernando El Santo y los dos pedros, el Cruel y el Ceremonioso, gracias a cuyas batallas, precisó la Armengola, «hoy somos ciudad».
Estas, entre otras, fueron las palabras de la Armengola, quien afirmó que no se despedía de un cargo que para ella es un honor otorgado por la Fiesta y corroborado por los oriolanos y que siempre llevará en el corazón. En pocas semanas la Junta Central elegirá a otra mujer que encarnará en el mes de julio a la heroína que, acompaña de dos soldados embozados y disfrazados como las hijas de la encargada de cuidar a los vástagos del rey moro, subió hasta lo más alto del castillo para liberar a los oriolanos del Arrabal Roig, punto al que hasta ayer ascendían muchos visitantes, sin saber qué era lo que se iban a encontrar en lo más alto de los Pozos de Cremós, en buscar de un sitio en el que ver, con perspectiva, una ciudad que durante un fin de semana del año vuelve a sus orígenes, a su época de mayor esplendor, y recuerda el tiempo en el que la historia se funde con la leyenda y rememora gestas en las que las distintas culturas convivieron y lucharon consiguiendo al final una convivencia sin derramamientos de sangre.
Pese al frío, que ayer de nuevo marcó la jornada, la de ayer fue la de mayor afluencia de público a disfrutar del zoco medieval en el casco histórico. Sobre todo en las horas del mediodía, cuando el sol más calentaba, fueron muchos los que decidieron echar un vistazo a los tenderetes montados desde la Plaza de Santiago hasta la explanada junto a Santo Domingo, donde pudieron encontrar productos de todo tipo. Un día más el pasacalles permitió ver en su salsa a músicos y juglares que recorrieron las calles del mercado, tanto por la mañana como por la tarde, con un desfile en el que las autoridades estuvieron acompañados por caballeros que les abrieron el paso por las calles. Mientras tanto en los puestos siguieron las transacciones y las bebidas corrieron de un lado a otro de las barras, aunque en esta ocasión el vino casi que le ganó a la cerveza que los asistentes disfrutaron durante la jornada, para que sus cuerpos entraran en calor. El mercado vive hoy su último día, cuando se podrán seguir disfrutando de todos los atractivos de la Edad Media de Orihuela.