Emilio Martínez, portavoz adjunto del grupo municipal socialista ha denunciado que la política de recursos humanos de Mercedes Alonso, es «fiel reflejo de su personalidad, igual que su actuación como alcaldesa: despilfarradora, sectaria y favorecedora de sus familiares y amigos. Todo lo contrario de lo que dice».
Es «despilfarradora», según Martínez, porque pese Alonso asegura «que es austera en la gestión de recursos humanos y esta semana ha creado una plaza que nos va a costar, con seguridad social más de 360.000 euros en cuatro años». Además, añade que «ha contratado a un profesional de la comunicación, aumentando el gasto» y asegura que «están aumentando enormemente el gasto en enchufes a dedo», añadiendo a estos dos casos el del nuevo jefe de la Policía Local». Actuaciones que, según el edil socialista, desmontan varias «mentiras»: «La de que no tienen dinero, la de que les dejamos las arcas vacías y la de que son un gobierno austero».
Añade que su actuación es sectaria porque «han criticado a los profesionales públicos e incluso les han hecho responsables del gasto». Denuncia Martínez que Alonso «ha trasladado y ha modificado el puesto de trabajo de muchos funcionarios de forma totalmente sectaria, solo por pensar de forma distinta a ella». Añade el edil del PSOE que la alcaldesa «no cree en lo público, nunca ha creído».
Argumenta Martínez que Alonso prefiere en materia educativa «dar el suelo de todos los ilicitanos a empresas privadas para que hagan negocio con la educación». Y sostiene que es «cuando las madres y padres de alumnos denuncian los recortes, ella pretende asfixiarles retirándoles cualquier apoyo económico e incluso un espacio para reunirse».
Asegura Martínez que Alonso «gobierna para unos pocos, para sus amigos». En impuestos, «la única rebaja aprobada por la derecha es a sus amigos promotores». Para el resto de ciudadanos, «subidas de todo tipo». En la política de recursos humanos, «primero nepotismo contratando a su propia hermana, que todos los meses nos cuesta más de 3.000 euros y después enchufismo. Nombra a dedo a amigos que no se atrevan a contradecirla».