El casco histórico vuelve la vista atrás para recuperar, como hace cada primer fin de semana de febrero, el esplendor de la Orihuela de la Edad Media. Mercaderes llegados de todos los puntos de la geografía nacional, con pócimas, brebajes y productos de todo tipo, se mezclan durante este fin de semana con los personajes fantásticos que se encargan de animar cada rincón del Mercado Medieval, cada calle, cada plaza, desde la de Santiago hasta las puertas de la antigua universidad de Santo Domingo. Este año la forma de gestionar esta actividad que está previsto que atraiga hasta la ciudad a más de 300.000 personas durante el fin de semana ha cambiado y ayer, la concejal de Festividades, Carolina Gracia, comentaba que aunque el Ayuntamiento todavía no tiene una estimación de qué cantidad económica reportará a las arcas municipales el mercado -el Consistorio recibirá el 22% de la recaudación de los puestos-, la empresa que se ha encargado de la organización ya ha ingresado por adelantado el canon estipulado para llevarse el concurso que asciende a 14.000 euros.
En todo caso la edil precisó que se han cumplido las previsiones y a los 350 tenderetes de mercaderes se han sumado en torno a sesenta de asociaciones, colectivos locales y comparsas de Moros y Cristianos entre otras, lo que hace que en los cerca de cuatro kilómetros de recorrido que tiene el zoco haya más de cuatrocientos puestos en los que los visitantes pueden parar a comprar, comer o beber. Por su parte el concejal de Turismo, Pedro Mancebo, implicado también en la organización de este mercado, comentó que su departamento ha duplicado el número de folletos que tenía previsto hacer, hasta alcanzar los 80.000. en los que se invita a los visitantes que acudan durante el fin de semana a Orihuela a que vuelvan a la ciudad para disfrutar de otras fiestas como las de Semana Santa o las de la Reconquista, así como que visiten las playas del municipio. Para ello se ha previsto que en las oficinas de Turismo se puedan cerrar este tipo de estancias hechas casi a medida del visitante en estos días, con lo según Mancebo se conseguirá el que es uno de los principales objetivos de su área, que es dar continuidad a las visitas a la ciudad a raíz del Mercado Medieval y que a su vez se permita potenciar el comercio y el turismo.
La decimotercera edición de Orihuela Medieval arrancó ayer a mediodía, cuando pese a que lucía un sol radiante los termómetros apenas alcanzaban los diez grados de temperatura. Un pasacalles abierto por un grupo de ocas que atendían las órdenes de su guía, soldados, músicos, un bufón y varios personajes más, abrió la comitiva que siguieron los concejales del equipo de gobierno y el resto de invitados en un acto que supuso el estreno como titulares en el cargo de los embajadores de los bandos de la Cruz y la Media luna para este año.
El cortejo paró en cada plaza desde Santo Domingo hasta la del Carmen, pasando por la del Marqués de Rafal e incluso subiendo a Santiago, y en cada una de ellas se pudo apreciar un espectáculo de los que en estos tres días llenaron las calles. Los distintos actores fueron presentando sus papeles. Primero lo hizo el bufón, que recomendó a los asistentes al mercado que lo pasen bien con los acróbatas, bailarinas o bufones «que nos harán disfrutar hasta caer los pantalones», mientras que Krakon advirtió que él será el responsable de salvaguardar la seguridad del mercado, como lo hace en el resto de los de Europa, y a bordo de su vehículo iba buscando malandrines por todo el recorrido. La inauguración oficial se produjo desde los balcones del la Casa Consistorial, donde la concejal de Festividades leyó un pregón al que siguió el agradecimiento del alcalde al trabajo realizado desde las distintas áreas implicadas en la puesta en funcionamiento de este mercado. Durante la jornada de hoy se sucederán las actividades a lo largo de todo el Mercado Medieval, entre las que destaca el pregón que pronunciará la Armengola desde el balcón del Ayuntamiento o el desfile histórico que, con multitud de personajes, partirá a las cuatro de la tarde desde Santiago para recorrer todo el zoco árabe.