Hace un año que ETA anunció un «alto al fuego». La organización terrorista no se ha disuelto y no se ha hecho entrega de las armas. Aún así, desde distintos sectores -no sólo el entorno abertzale- se llega a exigir al Gobierno que realice concesiones a la banda a cambio de este supuesto cese de la violencia. No obstante, según dijo el ex ministro de Interior, Antonio Asunción, en Lex Fórum Dénia «no se pueden hacer concesiones a ETA en el marco legal vigente».
Asunción aclaró que hay supuestos legales para reducir de condenas y la reinserción social de los presos. Más allá de estos supuestos, «el Gobierno no puede negociar», dijo.
El director de Lex Fórum, Enrique Sastre, destacó de Asunción que durante su etapa al frente de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias y también como Ministro de Interior, fue el principal valedor e impulsor de una política de dispersión en las cárceles que consiguió socavar uno de los principales activos de ETA: sus presos.
A este respecto, Asunción explicó que en los años 80, los presos de ETA estaban repartidos en las cárceles de Herrera de la Mancha y Alcalá Meco. Allí, disponían de privilegios impensables para el resto de los presos, e incluso tenían su propia comida. Lo que sucedía en realidad es que «ETA los controlaba por completo, desde las visitas a las lecturas o las comidas», y desde el Gobierno «llegamos a pensar que a la banda le interesaba tener una población reclusa como método de cohesión social».
Por este motivo, dijo «diseñamos un plan para dispersarlos e incentivar la deserción de ETA para propiciar el resquebrajamiento de esta cohesión social». La dispersión no se hizoal azar. Según el ex ministro, había que separar a los presos para observarlos y clasificarlos. Aunque hubo casos como el de Juana Chaos-«que fue imposible»-, una gran mayoría, el 60% de los presos sí estaban por la reinserción.
En estos momentos, afirmó, se «están realizando esfuerzos tímidos para recuperar estas políticas», aunque advirtió que «la concentración de presos puede resultar negativa si no se hace con criterio», y en este sentido hizo constar su desconfianza en el hecho de que el nuevo ejecutivo del Ayuntamiento de San Sebastián «se ha opuesto a todo lo que significa progreso pero de la cárcel que se proyecta allí no han dicho nada, están conformes».
Sobre las negociaciones comentó que «siempre que hay expectativas de negociación, los presos dejan de mirar la Ley», ya que les llegan mensajes de la banda en el sentido de que «habrá una solución negociada para los presos que será mejor que las vías actuales de reinserción, pero el tiempo pasa y esto no es así».
La conferencia de Asunción, «Una opinión de la política penitenciaria de los presos de ETA», dio paso a un debate entre el público de la Casa de Cultura y el ex ministro, moderado por Sastre. Gotzone Mora, advirtió que el «alto al fuego» de ETA no ha supuesto un cese definitivo de la violencia pues sigue habiendo insultos, amenazas, coacciones y extorsiones en un País Vasco donde aún no hay espacio para el libre pensamiento.