Después de más de dos años sin intentarlo y tras tres intentos fallidos del anterior equipo de gobierno, el Ayuntamiento volverá a probar suerte con la subasta suelo público para conseguir ingresos para las maltrechas arcas del Consistorio. En total, se pondrán a la venta 23 parcelas municipales con un precio de salida de 15,5 millones de euros.
Así lo aprobó ayer la junta de gobierno local, que estableció el pliego de causas administrativas sobre enajenación de solares que permite la subasta de suelo. Ahora se abre un plazo de diez días para su publicación en el Boletín Oficial de la provincia. «A partir de ese momento habrá treinta días naturales para que se realicen los trámites de la subasta», explicó el edil de Ordenación Urbana, Vicente Granero.
En este paquete de suelo público, «para uso residencial» en su mayor parte, «hay solares muy pequeños y otros muy grandes», apuntó Granero. Hay terrenos en pedanías como Arenales del Sol, Perleta, Valverde o La Hoya, así como en el casco urbano de la ciudad, como en los sectores E-19 y E-21 (cerca del estadio Martínez Valero). Además, hay dos plazas de garajes y dos locales en el Bulevar Parque del polígono industrial de Torrellano.
La intención del equipo de gobierno es destinar parte de los ingresos a pagar a los expropiados, a los que se les debe 27 millones de euros según los datos del edil de Ordenación Urbana. Esto sería posible porque de los 15'5 millones de euros de venta, 10'1 tienen que destinarse a patrimonio municipal de suelo. Además, Granero tampoco descartó pagar la deuda a los afectados por expropiaciones, tanto de terrenos de la UMH como de otras zonas de la ciudad, por «permutas urbanísticas».
El resto, 5'4 millones de euros está destinado a bienes patrimoniales. Con esta cantidad, el Ayuntamiento puede hacer «cualquier uso», según palabras de Granero. «Estamos trabajando desde el principio en esta subasta pública. Todo el mundo que esté interesado en estos solares municipales ya puede estar pendiente y preguntar por ellos», señaló el máximo responsable de Urbanismo.
La última vez que el Consistorio ilicitano puso a la venta suelo público no tuvo demasiada suerte. De hecho, lleva desde el verano de 2009 sin ofrecer la venta de ninguna parcela municipal. Entre los años 2007 y 2009, el Ayuntamiento no consiguió 'hacer caja' con ningún solar en tres intentos diferentes. En la última subasta pública, en 2008, el precio de salida se situó en 14 millones de euros.
En el último intento de venta de terrenos municipales, en verano de 2009, seis de los siete solares para VPO no tuvieron propuestas. El Consistorio, incluso, optó por partir algunos de los solares, pero tampoco hubo éxito, en gran parte por culpa de la crisis que ya se vivía con creciente fuerza por aquel entonces.
Ahora, el nuevo equipo de gobierno volverá a probar suerte con las subastas para intentar meter algo de dinero a las arcas municipales.
Nuevo cargo
La junta de gobierno local también aprobó ayer el nombramiento de un nuevo cargo municipal. Se trata de Marcela Fernández, nueva coordinadora de Recursos Humanos, que comenzará su nueva andadura el próximo lunes. Fernández procede de Coepa, donde ha sido directora del departamento jurídico durante veinte años.
«Es una persona con un amplio curriculum y una valiosa experiencia en materias que van a ser de su responsabilidad en el Ayuntamiento», aseguró Antonio Luis Martínez Pujalte, edil de Recursos Humanos.
Fernández se deberá ocupar de funciones de asesoramiento y dirección estratégica, actuando como enlace del concejal y los trabajadores. Deberá hacer «el estudio que debemos realizar para optimizar recursos en la plantilla», dijo el edil.
Además, se ha aprobado el plan de formación para los funcionarios con la mayoría de apoyos sindicales, a excepción de CC OO. En este sentido, Martínez-Pujalte comenzará el lunes una serie de reuniones individuales con todos los sindicatos.
Por otro lado, la concejalía de Educación ha cambiado de sede y se ha trasladado a la antigua casa del exalcalde Ramón Pastor, junto al arco del Raval. Este edificio es de propiedad municipal, no como la sede anterior, que era alquilada.