«A nadie se le debe decir que tiene que ir a Houston a curarse». En el Día Mundial contra el Cáncer, que se celebra hoy, el doctor Juan Jesús Cruz, presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), defiende a ultranza la capacidad de los hospitales españoles para atender a estos enfermos. «La mortalidad ha bajado 15 puntos en la última década», señala el doctor Antonio Llombart, portavoz de la organización, quien añade que la esperanza de vida en la mujer es del 65% y en el hombre del 55%. «El sistema público es de alto nivel. Hay datos en los que está por encima de Reino Unido y similares a los países escandinavos o Francia», defiende el doctor, que señala que las diferencias con los grandes hospitales estadounidenses hay que buscarlas en otros apartados.
Estos centros oncológicos más famosos del mundo y, en muchos casos, los más solicitados, tienen en común que están especializados en la lucha contra el cáncer y en la combinación del tratamiento y la investigación. El tener un centro solo dedicado a estos menesteres permite la concentración de profesionales y la formación de grupos heterogéneos, ya que el cáncer obliga a disponer de profesionales en muchas especialidades. Por este motivo, en los grandes hospitales como el Anderson Cancer Center de Houston o el Memorial Sloan-Kettering Cancer Center de Nueva York, considerados de los mejores del mundo, tienen equipos dedicados a una patología y de forma paralela otro grupo investiga en la misma dirección.
Esta es la principal laguna de la que adolece la medicina española: la falta de fondos para continuar con las investigaciones. «Es un problema congénito a escala nacional. Pasa en todos los hospitales. Habitualmente tenemos dos brazos en la investigación, la básica y la cínica, que muchas veces no se tocan», señala el doctor Llombart. «Nos falta pasar las pruebas del laboratorio al hospital, dar ese paso. No tenemos la estructura necesaria, aunque en los últimos años se han hecho esfuerzos en Madrid y Cataluña», apunta el galeno. La solución es sencilla: más dinero. «La crisis ha frenado las inversiones. Pero no solo aquí, sino en todos los países», añade.
Una de las soluciones para acabar con este déficit es fomentar la inversión privada con desgravaciones fiscales, algo muy similar a la ley de mecenazgo que está preparando el Gobierno y que anunció el ministro de Educación, Cultura y Deportes, José Ignacio Wert. «Es fundamental (la inversión privada) para poder consolidar las investigaciones y llevarlas del laboratorio a la clínica. Nos falta hacer las pruebas en humanos», comenta el doctor Llombart. «Toda inversión va a revertir en beneficios para los pacientes y en la promoción de talentos», añade el doctor Martín Algarra, jefe de Oncología de la Universidad de Navarra. «Sin I+D no hay nada que hacer. El debate económico hace que los recortes lo sufra de un modo más injusto el sector de la biomedicina. Es necesario para la investigación trasnacional», apunta.
Igual de clara es la presidenta de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). «Los recursos económicos que no se utilicen ahora conducirán a un incremento de los costes tantos financieros como humanos en el futuro», indicó hace unos días Isabel Oriol. Sin esta financiación no se podrá seguir peleando contra esta lacra que afecta a doscientas mil personas cada año en España. Los tumores más frecuentes son los localizados en el pulmón, colon, próstata y mamas. Estos dos últimos son los más han descendido gracias a la prevención y a la detección precoz.
«Se ha avanzado mucho en las terapias de diagnóstico», comenta el doctor Martín. Además, España se encuentra en los primeros puestos de supervivencia de esta enfermedad. «Estamos en la parte alta del rango, pero tenemos mucho por hacer», comenta el presidente del comité técnico del AECC, Luis Paz-Ares. Los médicos señalan que una de las cosas que hay que fomentar es la prevención. El alcohol, el tabaco y la obesidad son factores de riesgo y cuatro de cada diez cánceres se pueden prevenir con una dieta equilibrada y ejercicio físico.