Hace apenas un año que el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) dictó sentencia a favor de la empresa que gestionará la instalación del crematorio. El fallo otorgaba a la empresa la licencia de actividad que quiere desarrollar, en este caso el crematorio, al producirse silencio administrativo. Ahora, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Alicante obliga «la ejecución forzosa» de dicha sentencia.
El dictamen del TSJCV manifestaba que no queda demostrado que este tipo de actividad genere residuos tóxicos, a pesar de que los vecinos afectados aseguran que la administración «sí que lo reconoce como peligroso».
Por el momento, las obras de esta infraestructura no se han reiniciado, pero el auto obliga a que se conceda la licencia.
Según el portavoz del Partido Popular, Santiago Román, «desde el día 27 de enero contamos con quince días para acatar la sentencia, pero nuestra intención es la de mantener nuestro compromiso y negociar con la empresa en la medida de lo posible y, de hecho, trasladamos el dictamen a los grupos políticos».
El equipo de gobierno mantuvo una reunión previamente a conocer el fallo con el Grupo ASV, donde según Román, «se mostraron receptivos a iniciar una negociación y alcanzar un acuerdo».
Ronda de encuentros
En los próximos días, el Consistorio iniciará una nueva ronda de encuentros con la mercantil y con los vecinos afectados para continuar el diálogo «a pesar de que la sentencia es firme».
Desde la Plataforma Anticrematorio de Sant Joan esperan que el actual alcalde de la localidad mantenga su palabra. «Está firmado ante notario. El compromiso es firme y debería cumplirlo», aunque temen que se quede en «papel mojado».
En el texto al que se refieren queda reflejado de forma explícita que, debido a la postura del Partido Popular en este asunto, «en caso de ganar las elecciones locales del Ayuntamiento de Sant Joan y ser elegido alcalde» no permitirá la instalación del crematorio «en ningún punto del término municipal».
«Si se concede la licencia, saldremos a la calle», advierten los vecinos. Además, reiteran que debe existir una zona de seguridad entre el crematorio y las zonas habitadas. «Es muy complicado por el tamaño de Sant Joan, siempre estará cerca de las viviendas», insisten.