Si el dato del desempleo proporcionado por el Epa hace justo una semana era desolador a la hora de despedir el 2010, el que ayer ofreció el Inem no es mucho más alentador. Antes bien, refleja de nuevo la absoluta quiebra del mercado laboral alicantino, en el que ya hay 219.929 parados, tras sumar 5.195 más en el arranque del año. El presidente de la patronal Coepa, Enrique Martín, exigió de nuevo la necesidad de la reforma laboral para abaratar el despido y simplificar las contrataciones. Los sindicatos rechazan esa reforma y urgen un plan de lucha contra la economía sumergida. Los partidos políticos, a lo suyo, con el PSPV acusando directa y exclusivamente al jefe del Consell de la situación laboral actual.
El número de parados creció en enero en 5.195 personas (+2,4%) durante enero. Ha sido el sexto mes consecutivo con un aumento del desempleo y el tercero consecutivo que ha alcanzado un nuevo máximo histórico, que se sitúa en 219.929 desempleados. Esta cifra representa el 39,8% de los parados contabilizados en la Comunidad Valenciana (551.793 personas) y el 4,8% respecto del total nacional (4.599.829 personas), según destaca la patronal Coepa.
Despido más barato
Su presidente, Enrique Martín, reclamó ayer, en declaraciones a 'Ràdio 9', una urgente reforma laboral para «abaratar el despido y simplificar las contrataciones». En la nota oficial, la patronal destaca: «Estos datos ponen de manifiesto que es preciso acometer con carácter de urgencia las reformas estructurales pendientes, con especial relevancia de la laboral y la del sector financiero. Sólo en un nuevo escenario, en cuyo logro los empresarios estamos comprometidos, se iniciará la recuperación y se resolverá el drama de miles de alicantinos abocados al desempleo. Por ello, es preciso que se aborde una modernización de la legislación que regula el mercado de trabajo para que sea más flexible y dinámica, impulse la incorporación al mercado laboral de los más jóvenes y fomente el trabajo a tiempo parcial».
Coepa se lamenta de que el paro siga desbocado en todos y cada uno de los grandes sectores. La agricultura ha subido un 9,4%, hasta los 6.262 parados; la industria, un 0,3%, y alcanza los 37.689; la construcción, un 0,6% y contabiliza 37.289 personas sin empleo. Los servicios se disparan un 3,8%, con 122.115 personas, debido, según el sindicato UGT, arrastra al resto de subsectores. «Lo malo es que las expectativas de los hoteles no son muy halagüeñas para este año, pues a las dificultades propias se añaden la falta de incentivos y una mala gestión turística pública», indica Yaissel Sánchez, al aludir a las críticas recientes de la patronal hotelera de Alicante. Sólo el colectivo de personas que busca su primer empleo ha anotado un ligero descenso y se ha situado en 16.574. Este descenso lo liga José María Ruiz Olmos, de CC OO, con la baja voluntaria causada por muchos demandantes de empleo en los últimos meses..
UGT exige un plan urgente de lucha contra la economía sumergida «a la que se ven abocados muchos trabajadores, pues muchos empresarios se aprovechan de la situación», explica el sindicato al recordar el último dato de la Inspección de Trabajo que coloca a Alicante, junto a Madrid, en la cúspide del empleo ilegal descubierto.
Si pésimo es el dato del paro, mucho peor es el del lado del empleo, es decir, el de afiliaciones a la Seguridad Social, el trabajo realmente activo. Baja la cifra en Alicante, sin contabilizar el régimen agrario, en 10.650 personas. En los últimos doce meses cae un 2,2% la cifra de cotizantes, pese a que aún hay 513.587 empleados en activo y cotizando para mantener el sistema de protección social general. Ni el empleo autónomo funciona. La Comunitat perdió 137 autónomos cada día en enero, según un informe elaborado por la Federación ATA.
Mientras los agentes sociales defienden sus posiciones y coinciden en alertar de la situación, los políticos de la Comunitat mantienen su discurso electoralista típico.
El PSPV circunscribe el drama del paro a la figura del jefe del Consell, Alberto Fabra. El portavoz de Empleo del PSPV-PSOE en Les Corts Valencianes, Jordi Serra, le acusa de «seguir impasible y sin adoptar medidas ante el problema». El Consell echa parcialmente balones fuera y ya no alude a la palabra confianza de hace un trimestre. El conseller de Economía, Máximo Buch, expresó su deseo de que se estén «sentando las bases para remontar una situación lamentable» provocada por la «recesión global que nos está pesando mucho». CC OO lo vincula directamente con la política de recortes de las distintas Administraciones y la asfixia consecuente de las pymes.