Dolores Felipe Felipe lleva 20 años trabajando en el Servicio de Atención Domiciliaria (SAD) que ofrecía Benidorm a los enfermos dependientes que no pueden valerse por sí mismo o no tienen quién les ayude. El servicio fue cancelado el pasado mes de diciembre por el Ayuntamiento y las trabajadoras perdieron sus empleos sin cobrar las nóminas de los últimos tres meses. La empresa concesionaria asegura que la culpa es de la administración y el Consistorio arremete contra la deuda que la mercantil mantiene con la Seguridad Social. Mientras, Dolores y sus casi 50 compañeras se han quedado sin trabajo.
-¿Cuánto tiempo llevaba trabajando en el SAD?
-Llevo 20 años atendiendo a personas mayores, siendo fija y con un contrato de cinco horas a la semana para diferentes enfermos.
-¿Cuál es su situación actual?
-Me he quedado sin empleo, con una mano delante y otra detrás. Ahora sobrevivimos con el sueldo de mi marido.
-¿Alguna vez había vivido una situación similar?
-Nunca. En el tiempo que llevo trabajando siempre hemos cobrado al día y todo ha transcurrido bien. Lo de ahora no tiene nombre y no le encuentro explicación.
-¿Cuántos meses le deben?
-No he cobrado los últimos tres meses de trabajo. Mi sueldo son unos 650 euros al mes pero no tengo ninguna esperanza en que me paguen lo que me deben. Esperemos que algo nos llegue.
-¿Qué opina de la decisión del Ayuntamiento de suprimir el servicio?
-No han respetado a las personas mayores que para mí son lo más importante. Hay dinero para todo, para fiestas y muchas cosas, pero no para esto. No es solo que nos han dejado a 50 trabajadoras sin empleo sino que a ellos sin atención.
-¿En qué situación se encuentran los enfermos?
-Muchos de ellos no pueden levantarse, ni lavarse ellos mismos. Cuando nos dijeron que no podíamos ir más a atenderlos nos daba vergüenza tener que decírselo. Yo continúo cuidando a una mujer una vez por semana porque me da mucha pena que no tenga a nadie que la atienda y ya está acostumbrada a mí, eso es muy importante para ellos, la confianza.
-¿Qué le parece la solución dada por el Ayuntamiento a modo de ayudas directas por baremos?
-No es buena solución, es pan para hoy y hambre para mañana. En dos meses nadie se ha pronunciado y mientras no ha habido asistencia para esos enfermos. Ahora van a tener que pagar el servicio y esperar la subvención que no llegará a todos. Muchos mayores con lo que cobran no pueden permitirse pagar a una persona. No sé donde vamos a llegar al final si no se respeta ni a las personas mayores que tienen una necesidad.
-¿Cómo se sienten las trabajadoras del SAD?
-Nos han engañado y han dejado a 50 personas en la calle. Todo lo que prometieron no ha sido cumplido. Podrían haberlo hecho poco a poco manteniendo a alguna de las trabajadoras pero tuvimos que dejar de atender a los mayores de golpe.
-¿Ve solución a esta situación?
-Creo que vamos a peor. En cuanto a nuestros sueldos, no sé si llegaremos a cobrarlo. Está todo en manos de los abogados.