La Policía Nacional de Alicante ha asestado un golpe mortal a una red formada por ciudadanos de origen georgiano que se dedicaba a asaltar viviendas. La investigación la han llevado a cabo agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía Judicial, que han capturado a siete hombres y a tres mujeres por su presunta pertenencia a esta banda.
Según fuentes próximas al caso, todos los sospechosos proceden de esta antigua república soviética, y algunos de ellos son familiares entre sí. Al parecer, se dedicaban a entrar en las viviendas reventando los bombines de las puertas, entre otros métodos, cuando sus propietarios habían salido.
Según ha podido saber este diario, aunque los arrestados supuestamente tenían su base de operaciones en Alicante, también se desplazaban a otras provincias para perpetrar sus golpes.
De momento no ha trascendido el número de robos que se les imputan, aunque podría ser bastante elevado. Los investigadores de la UDEV realizaron varios registros domiciliarios y practicaron las detenciones entre el martes y el miércoles, según fuentes próximas al caso.
En principio, la Policía les imputa los delitos de robo con fuerza y organización criminal, puesto que consideran que forman parte de una red jerarquizada y con reparto de funciones.
La Policía tenía previsto interrogar ayer a los diez detenidos en los calabozos de la Comisaría Provincial de Alicante, pero todos ellos se negaron a prestar declaración ante los investigadores. No obstante, los agentes les tomaron muestras de ADN para esclarecer su posible participación en otros delitos sin resolver.
Está previsto que los diez sospechosos, defendidos por el letrado Antonio Gascón, pasen a disposición judicial hoy en Alicante. El juez de guardia determinará entonces si ingresan en prisión provisional o quedan en libertad.
Segunda banda
Hace tan solo dos semanas, la misma unidad de la Policía Nacional desarticuló otra banda de ladrones de casas. En esa ocasión, los agentes capturaron a seis personas de origen rumano por desvalijar al menos nueve casas 'reventando' los bombines de las puertas con una herramienta conocida como 'sacacorchos'.
Los agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta de Alicante les imputaban a los sospechosos al menos nueve asaltos a viviendas en Alicante, Sant Joan, Elda, Novelda, Alcoy, Villena y Molina de Segura (Murcia). En esa operación, la Policía logró recuperar un elevado número de joyas, aparatos electrónicos, material informático, teléfonos móviles y numerosas prendas de vestir y complementos.