Una nueva amenaza de huelga planea sobre el Ayuntamiento de Orihuela. Una vez más son los trabajadores del servicio de recogida de basura y limpieza viaria los que han establecido parar de forma indefinida a partir de las primeras horas del lunes (las doce de la noche del domingo), y una vez más el motivo, según ha podido saber este diario, es el retraso en el pago de sus nóminas. Por lo visto y tal y como pasó en meses anteriores, los operarios no han cobrado ni el adelanto que se les realiza a día quince, ni tampoco esperan cobrar la nómina, cuyo plazo de pago termina hoy.
Así las cosas y viendo que la situación iba a ser la misma que en otras ocasiones, hace días que los representantes de la plantilla se fueron a Alicante y realizaron la convocatoria de huelga, según las fuentes consultadas por este diario, respetando la celebración del Mercado Medieval en unos días en los que la ciudad acoge a miles de personas por las calles del casco antiguo. De este modo ya están fijados también los servicios mínimos a cumplir, que como es habitual suponen la recogida de la basura en colegios, centros médicos, el hospital y poco más. Esta es la tercera amenaza de huelga en pocos meses de los trabajadores, paros que se han frenado en todos los casos porque se les han ido pagando, 'in extremis' antes de que se iniciaran, los salarios que se les adeudaban. Así, y aunque esta vez no han querido hacer demasiado ruido y reeditar concentraciones a las puertas del Ayuntamiento y de la empresa a la espera de que se tomara una solución, aunque como en esta ocasión no la vislumbran, tienen pensado seguir adelante si no se satisfacen los sueldos correspondientes al mes de enero. Los trabajadores siempre han remarcado que ellos son la moneda de cambio entre la administración municipal y la mercantil que mantienen un pulso que podría terminar en la resolución del contrato que firmó el municipio con la UTE Orihuela Capital de la Vega Baja, compuesta por las empresas Sufi, Liasur y Gobancast.
La mercantil pidió a finales de noviembre la rescisión del contrato porque se les adeudaban grandes cantidades de dinero, en torno a los 8,5 millones de euros. Casi paralelamente el departamento municipal de Contratación abrió un expediente, a expensas de los incumplimientos que la Concejalía de Infraestructuras reveló en el contrato, para romper este compromiso, un documento que si sigue los cauces previstos, podría resolverse en unas semanas.