«Es el mejor momento para mostrar nuestra colección, que abarca todas las disciplinas del arte contemporáneo». Con esta contundente frase explica Mauro Hernández, director del Museo de la Universidad de Alicante, la exposición que alberga la Sala 365. 'La colección, que es el nombre de la muestra, contiene 192 obras elegidas mediante varios criterios entre las más de 1.200 que guarda el archivo total de la Universidad. Solo una premisa ha marcado el resto, que los 136 autores que firman la totalidad de las obras tuvieran presencia.
Pinturas, grabados, fotografías, obras gráficas, sobre papel, escultura, medios digitales y vídeo componen la exposición que enseña el recorrido de las exposiciones que ha tenido el museo en su corta vida, doce años desde que fuera inaugurado, aunque grandes nombres acreditan el trecho recorrido, como Picasso, Miró, el fotógrafo Julius Schulman o los alicantinos Eusebio Sempere y Arcadi Blasco. Todos enmarcados en el arte contemporáneo.
Según explica Hernández, la filosofía del museo para la adquisición de las obras consta principalmente «de la cesión de obras de autores que exponen en las instalaciones. Cuando les cedemos las salas y el equipo de trabajo para la instalación, ellos dejan aquí una de sus obras. Por otra parte, también hemos adquirido piezas como cualquier otro museo, pero nuestra finalidad es más didáctica y de proyección de talentos de que recopilación de archivo».
Otra de las maneras habituales de adquisición es la de la compra como premio. Cuando se organiza un concurso con determinada relevancia, los organizadores premian a los ganadores «comprando las obras ganadores, con lo que se repercute a la financiación del artista y se adquieren obras de futuro para el archivo del museo», indica el director del MUA.
Con esta manera de recopilación, 'La colección' ofrece una miscelánea de artistas renombrados y noveles, famosos y humildes, que mediante sus trabajos muestran casi todas las técnicas existentes en el arte contemporáneo.
La Sala 365, de gran extensión, se divide para la exposición en distintos departamentos. Comienza desde la pintura contemporánea más reciente, con cuadros de gran tamaño y colorido, algunos imitando el estilo pop de Warhol, con lo que se llama la atención a los grupos de niños y jóvenes que cada día visitan la instalación.
Poco a poco se va seleccionando la temática. La pintura social, también de corte colorista pero con mensaje, como 'Els desplaçats', de Joan Castejón; 'Fuga', de Damián Díaz, o 'No querrá contarnos lo que sabe', de Javier Lorenzo, que con ciertos toques de figuración, emplazan a los autores que llegarán en el siguiente apartado.
Probablemente sea este espacio el que mayor talento guarda, dentro de la pintura, la exposición 'La colección'. Dibujos y grabados de Pablo Picasso, de Antoni Miró, de Agustín Ibarola o de Manuel Hernández Mompó, recorren algunos de los mejores trazos de la pintura contemporánea.
En la pared enfrentada, un ilustre alicantino: Eusebio Sempere. Diez obras, casi todas grabados, del célebre pintor hacen un pequeño recorrido por su trayectoria, que pese a fallecer antes del nacimiento del museo, tuvo relación con la Universidad de Alicante, por lo que el archivo alberga un buen número de obras con su firma.
Arte digital
Tras esta importante parte, una serie de obras recorre el arte realizado con ordenador con una decena de obras con coloridos grafismos de múltiples trazos, dan lugar al apartado de esculturas. Varias piezas de diferentes tamaños se distribuyen junto a 'La Cova', de Arcadi Blasco, entre las que destaca 'Covanchas', de Pilar Salas Vallejo.
La muestra acaba en la sección de fotografía. Según explica David Alpañez, uno de los técnicos del museo, «todo se basa en la diversidad. Por eso, tenemos fotografías de Schulman que reflejan paisajes arquitectónicos, junto a fotografías artísticas como las de Llobet y varias de reflexión social, como las seleccionadas de la exposición que hicimos sobre violencia de género».
'Casa Kramer', 'Mercado panorama city', de Schulman, 'Alfonso', de Llobet, y una serie de expresivas fotografías sobre la violencia de género o el conflicto saharaui, otro de los temas tratados, completan una exposición marcada por lo ecléctico de sus firmas y técnicas.