«Fue una reunión muy positiva. Creo que se abre una nueva vía de entendimiento y diálogo». Así se manifestaba ayer el delegado de la Capella del Misteri, Antonio Andreu, tras el encuentro mantenido el martes por la noche con el presidente ejecutivo del Patronato, Modesto Crespo, en la que se abordaron las quejas de los cantores por la propuesta de reducción del número de integrantes y otras actuaciones del máximo responsable de la Festa.
Crespo dijo desconocer el malestar existente en el seno de la Capella, que se tradujo en la aprobación de un documento en el que incluso se planteaba que dimitiera. El presidente pidió perdón a los cantores y solicitó un voto de confianza para tratar de solucionar los problemas . «Reconoció que había cometido errores y dijo que estaba dispuesto a enmendarlos. Soy optimista y creo que podremos reconducir la situación para llegar a acuerdos que sean buenos para todos», añadió Andreu.
El delegado comentó ayer que la reunión había contribuido a «rebajar bastante el nivel de malestar existente entre los cantores. Se ha abierto una nueva etapa que ya veremos dónde nos lleva, pero que es algo positivo», añadió.
Ayer se reunió la comisión de cantores para estudiar las propuestas de Crespo para reconducir la situación. Mañana se expondrán los acuerdos a toda la Capella, coincidiendo con el ensayo. Lo más probable es que los cantores decidan conceder al presidente ese tiempo de gracia para solventar los problemas, probablemente hasta Semana Santa.
«Fue una reunión positiva. Pudimos exponerle nuestras quejas al presidente y él planteó sus argumentos. Fue una conversación relajada y distendida, y creo que contribuirá a encauzar la situación», explicó Andreu.
El delegado sostiene que la reunión debe marcar un antes y un después en las relaciones entre la Capella y Crespo. «Lo pasado, pasado está. Tenemos que mirar hacia adelante, pero aprendiendo de lo que ha pasado», señaló. «Todos tenemos que sacar conclusiones y evitar que se repitan situaciones como esta, por el bien del Misteri».
Tras salvar, al menos por el momento, el órdago lanzado por los cantores, Crespo afronta mañana otra no menos complicada reunión de la junta rectora, en la que además de la difícil situación económica, podría ponerse de nuevo sobre la mesa la petición de dimisión del presidente.