La Policía Nacional ha tomado declaración al cuñado de la mujer que tuvo que ser rescatada el lunes por los bomberos, junto a sus dos bebés de 7 y 18 meses, después de que un intruso prendiera fuego a su casa, según relató la víctima. Esta mujer señaló a su cuñado como autor intelectual de los hechos. Según su relato, el asaltante, que le propinó varios cortes en la cara y el cuello y después la maniató, le dijo: «Vas a sufrir lo mismo que está sufriendo 'el Chule'», en referencia a este familiar.
Los agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía Nacional le interrogaron en calidad de testigo y está en libertad porque, de momento, no se ha encontrado ningún indicio de su participación en los hechos, según fuentes próximas al caso. Al parecer, el cuñado, que tiene una orden de alejamiento de la víctima por acoso y amenazas, ha negado su participación en estos hechos.
Por su parte, su hermano y su cuñada aseguran que es él quien está detrás del incidente porque está «obsesionado» con ella, puesto que mantuvieron una corta relación sentimental hace más de 10 años.
Según ha podido saber este diario, los investigadores también han solicitado a la víctima y a su marido el listados de llamadas y mensajes de su teléfono por si ahí pudiera haber alguna pista.
El matrimonio, que tiene cinco hijos, vivía de alquiler en el piso que quedó devastado por las llamas. El lunes pasaron la noche en un hotel tras ser realojados por los servicios sociales, pero ahora tienen que buscar una nueva vivienda de alquiler. De lo contrario, sus cinco hijos tendrán que ingresar en un centro de acogida, según explicaba ayer el padre, Antonio González, hasta que puedan hacerse cargo de ellos.
Todo ocurrió el lunes a mediodía en un inmueble situado en la calle Jaime Niñoles, en el barrio alicantino de La Florida.
Según explicó la víctima, un individuo que se cubría el rostro con una especie de gorro irrumpió en su casa cuando ella le abrió la puerta tras escuchar el timbre.
El asaltante, al que la mujer no pudo identificar, la golpeó, le realizo varios cortes con un objeto no identificado en la cara, el cuello y los brazos y la ató de pies y manos. En un momento dado, el presunto agresor se dirigió hacia la cocina y ella, según sus declaraciones, pudo huir a gatas, todavía, maniatada y se refugió en la habitación en la que dormían sus dos hijos pequeños, de 7 y 18 meses.
La víctima se percató entonces de que olía a humo, y pidió auxilio por la ventana a los vecinos. Los bomberos, junto a efectivos de la Policía Local y Policía Nacional consiguieron rescatarla con un vehículo-escalera cuando la mujer y a los dos niños se encontraban acorralados por las llamas en la habitación.