Los componentes de uno de los talleres de empleo de la Mancomunidad de Promoción Económica se han cansado de esperar promesas vanas sobre el pago de salarios que les adeuda la entidad supramunicipal.
Los trabajadores del taller El Azarbe, que auspició la MPE para tres localidades, Bigastro, Benferri y Redován, y cuya función consistía en reciclar a personas desempleadas en la instalación de paneles fotovoltaicos y como técnicos de energía solar, denunciaron ante la Conselleria de Educación, Formación y Empleo el impago de varias mensualidades. En concreto reclamaban las correspondientes a los últimos meses de actividad de este taller, que concluyó el pasado diciembre.
Los afectados, un total de 38 personas entre personal docente, técnicos de formación, administrativos y los alumnos del taller formativo, tuvieron que recurrir a un acto de conciliación ante la administración autonómica que se celebró el pasado 27 de enero, pero que tampoco dio sus frutos, porque, como consta en el acta de la sesión, la Mancomunidad con sede en Bigastro no envió ningún representante al tribunal de arbitraje, por lo que ahora la demanda deberá pasar a los juzgados de Lo Social para que dictamine el alcance de responsabilidades de la entidad que pidió el taller.
Este tipo de programas, como especifica uno de los afectados, tienen por misión la integración laboral de desempleados mediante su reciclaje profesional, «y no nos quedó más remedio que poner la denuncia porque son varias las nóminas que nos deben y las circunstancias familiares son ya preocupantes», según detallan.
Las mensualidades que todavía no han cobrado corresponden a los meses de julio a diciembre, que en el caso de los alumnos suponen una cifra cercana a los ochocientos euros, que en el caso de los docentes y personal administrativo es superior.
La denuncia se presentó de forma colegiada e incluso aportaron certificados del secretario de la Mancomunidad en la que se reconoce la deuda pendiente, que corresponde a la segunda fase del taller de empleo, y en la que éste dice que el retraso es «provocado por la conselleria en la liberación de fondos asignados como subvención al proyecto».
Asimismo incluyeron las bajas del contrato, el documento de liquidación y finiquito que la MPE les presentó , y que los empleados no firmaron, como una de las pruebas de que el impago se mantiene más allá de la duración de la propia escuela taller.