Día 'd' y hora 'h' para los vendedores ambulantes que cada martes montan su puesto en el mercado más grande de todos los de Orihuela. El zoco se montó ayer por primera vez en el interior del recinto de Los Huertos, un cambio que pretende ser definitivo, y que fue recibido con satisfacción por muchos compradores que lo veían «más recogido» y con algunas reservas por los mercaderes, la mayoría de los cuales prefieren esperar para valorar este cambio unas semanas mientras que sus clientes se acostumbran. Los problemas generados ayer fueron los típicos de una situación de este tipo, desde las personas que no encontraban a su vendedor habitual hasta las que querían hacer un cambio y no hallaban el puesto en el que compraron el producto. Por parte de los mercaderes, los había contentos por su nueva ubicación y otros menos por encontrarse en zonas de menos paso. Pero la mayor de las quejas, convertida casi en protesta con momentos de tensión, fue la de medio centenar de vendedores ambulantes que se quedaron sin un lugar donde ubicarse y que se fueron hasta el Ayuntamiento en busca del concejal para protestar por esta situación y se hicieron fuertes en el zaguán del Palacio del Marqués de Arneva. Como ya se anunció en su momento desde el departamento municipal que dirige Juan Ignacio López-Bas, la nueva ubicación del mercado obligaba a reducir el número de puestos, de manera que se acordó dejar fuera a aquellas personas que no habían abonado cuatro recibos trimestrales, es decir, toda la tasa correspondiente al año 2011.
Entre quienes se dieron cita en el Consistorio había personas que aseguraban haberse puesto al día de las tasas a fecha 31 de diciembre, y otros que se quejaban de que ni siquiera se les había mandado una circular para decirles dónde tenían que poner sus tenderetes ayer mañana. A este respecto el edil, que recibió a un grupo de estos comerciantes, indicó que puede existir algún error con recibos que pueden haberse traspapelado y que se solventará, aunque en todo caso indicó que la obligación de los mercaderes, tal y como se refleja en la ordenanza municipal de abril del 2008, es pagar cada trimestre sus tasas «y aunque digan que aquí las cosas se han hecho de otra manera en mandatos anteriores, nos hemos ceñido a esa ordenanza, por tanto ni entiendo ni asumo esas quejas». En todo caso el liberal está a la espera de recibir un informe elaborado por la Policía Local, dado que ayer quedaron algunos huecos sin puesto debido a que hubo vendedores con autorización que fallaron mientras que a otros no se les permitió la entrada al recinto por no ser los titulares de los puestos, algo que también se controlará más al montarse el zoco en un espacio cerrado.
En referencia al funcionamiento del mercado, López-Bas afirmó que los puestos se han mantenido en metros o en todo caso se han reducido, «pero en este último caso se ha buscado mantener una media de seis metros y si no, se les ha dado una esquina para que tengan dos fachadas y así cuenten con alguna ventaja». Por otra parte el concejal precisó que respecto a los vehículos, el 80% de ellos entra dentro del mercado, de manera que así no todos tienen que aparcar en los alrededores, dejando también sitio para los vehículos de los compradores tanto en la avenida como en el aparcamiento y las calles adyacentes, cuyos vecinos ya no tienen problema para sacar el coche de las cocheras.
Así las cosas y a excepción de la concentración de mercaderes que se quedaron sin sitio en el zoco de ayer, y que se produjo en el Ayuntamiento hasta casi mediodía, cuando sus letrados les recomendaron que se fueran a recoger toda la documentación para poder presentar en condiciones sus quejas, la jornada fue normal. Desde primera hora de la mañana el mercado funcionó como cualquier otro martes, ya que como aseguraban algunos de los comerciantes, dado que ayer se les proporcionó un plano con su ubicación, sabían donde tenían que colocarse, el montaje no supuso ningún problema.
Poco a poco empezaron a llegar clientes, la mayoría de ellos mujeres que consideraron buena la nueva ubicación por contar con todos los puestos en un espacio más reducido. Respecto a los ambulantes que ya cuentan con su autorización para instalarse este año en el mercado, no quisieron lanzar las campanas al vuelo pese a que reconocen que de las que se les propusieron, esta era la mejor ubicación. En todo caso consideran que deben esperar a que pasen unas semanas para que tanto ellos, pero sobre todo sus clientas, los ubiquen en sus nuevos lugares, para así poder volver a la normalidad.
La distribución del mercado se ha pensado para que la mayor parte de los que entren recorran los tenderetes dedicados a la ropa y a otros artículos, antes de llegar a la fruta y la verdura, que están al fondo del recinto de Los Huertos. Comerciantes de ropa consideraron que es buena idea aunque otros de fruta que no han tenido la fortuna de estar en la calle en la que se concentran los suyos, no estaban demasiado contentos.