El paso del tiempo se aguanta mejor cuando uno prospera. Se marchó desafiando a quienes pensaron que estaba cometiendo una locura. Tenía que robarle presencia en pista a Bullock y aún así aceptó el reto. Txemi Urtasun no sólo salió airoso, sino que con su talento e implicación supo ganarse gradualmente la confianza de un técnico con bastante fama de picajoso. El domingo vuelve a casa el hijo prodigioso.
Joan Plaza, que en todo el curso pasado le colocó en cuatro partidos como titular, éste ya le ha puesto de inicio en ocho encuentros. Su aportación ha crecido, lo mismo que su presencia sobre el parqué. Lo hace todo mejor, y eso que tiene que rivalizar en el puesto de escolta con uno de los referentes ofensivos de la ACB, Carl English.
Txemi Urtasun está firmando una temporada excelente, con unos porcentajes brillantes que le han permitido exhibirse, por ejemplo, ante el Barça con 'La bomba' delante. Ya ha estado en dos ocasiones en el mejor quinteto de la jornada. Únicamente le falta reeditar el MVP que logró con el Meridiano jugando contra el Joventut. Ese día rubricó una valoración de 32 puntos, con 26 tantos y 4 de 5 en triples.
La sensacional etapa deportiva que está disfrutando Txemi en Sevilla contrasta con el calvario que sufre su gemelo en Alicante. Álex soñaba con seguir los pasos de su hermano, pero la lesión que padece en el tobillo desde hace más de un año se lo está impidiendo. No podrán coincidir en el CT, algo que sí hicieron en la última visita del Cajasol al CT. Fue su primer duelo fraternal en la élite y, curiosamente, fue Álex quien lo ganó de calle a pesar de tenerlo todo en contra.
A Txemi se le atragantan los duelos emotivos, le pueden las ganas de agradar, la presión por demostrar que todo lo trabajado ha servido para crecer. Desde que se marchó, el escolta navarro se ha enfrentado tres veces al Lucentum. Ha ganado todas, pero él sólo ha brillado mínimamente en una. En el 65-49 del año pasado en San Pablo, el gemelo de Álex no anotó ni un punto.
Esta temporada, en el despiste de la segunda jornada, se fue hasta los 11 tantos. No fue ni de lejos su mejor concurso, pero sí le valió para sacudirse una maldición que ya se estaba empezando a perpetuar. Txemi vivirá su primera experiencia copera en Barcelona. Su equipo lo tiene mejor que Alicante para meterse en semifinales. Joan Plaza le ha dado confianza y él no falla: 160 puntos acumulaba la campaña pasada en la jornada 18 y ahora suma 178.
Su porcentaje de acierto en el tiro de dos casi se ha duplicado, y eso que ahora lanza mucho más. Su promedio es del 50%, lo que da una idea de su efectividad. Txemi ya tiene un hueco en la élite, el que se ha sabido ganar con mucho esfuerzo, todo el que no perdió rebatiendo a quienes sembraban de sombras su futuro.