El centro comercial proyectado por el Instituto Valenciano de la Vivienda (IVVSA) en Rabasa, que contemplaba la creación de ocho locales comerciales y un novedoso aparcamiento en cubierta con 31 plazas de vehículos, tendrá que esperar. La empresa pública dependiente de la Conselleria de Infraestructuras, Territorio y Medido Ambiente de la Generalitat, ha dado carpetazo a esta iniciativa urbanística que contaba ya con todos los permisos necesarios para dar comienzo las obras, y cuyo coste de ejecución ascendía a 1,4 millones de euros.
La directora gerente del IVVSA, Inmaculada García Pardo, ha comunicado a la Gerencia Municipal de Urbanismo que renuncian a la licencia ambiental otorgada a la empresa pública «para el centro comercial de primera categoría con aparcamiento previsto en las calles San Gregorio, Caracas y Ruiz de Alarcón». García Pardo señala en su escrito que «la actual coyuntura económica por todos conocida, acarrea como consecuencia que por este Instituto no se tenga previsto iniciar la obra para la que se solicitó la licencia de obra mayor, el centro comercial proyectado en terrenos del PERI de Rabasa.
Además, la responsable del IVVSA reclama la anulación de la liquidación del Impuesto de Construcciones y Obras (ICIO), cuya cuantía asciende a casi 46.000 euros .
En la decisión de desestimar la licencia de obra para construir el centro comercial ha incidido, sin duda, la difícil situación por la que atraviesa la empresa pública como consecuencia de la caída de la actividad que desarrolla en la promoción de viviendas de carácter social y los ajustes en el sector público empresarial de la Generalitat. Todo ello ha obligado a dejar sin ejecutar este proyecto que se habían previsto en una parcela de terreno del Plan Especial de Reforma Interior (PERI) del barrio de Rabasa.
Fuentes del organismo autónomo de la Generalitat señalaron que la anulación del proyecto ha sido adoptada en base a la situación del mercado y la escasa demanda. A este respecto hay que recordar que la previsión era la de alquilar los locales comerciales y abrir la posibilidad de que los comerciantes los comprasen.
Opción de venta
La noticia de que no se va a ejecutar el proyecto del centro comercial no ha sido bien recibida por los residentes del barrio, que demandan este equipamiento moderno para cubrir el déficit de pequeños establecimientos comerciales que existe en el barrio. El presidente de la asociación de vecinos, Antonio Balibrea, se mostró contrario a la afirmación de que no hay demanda en el barrio, y señaló que «una alternativa para hacer frente a esta situación es que el Instituto Valenciano de la Vivienda saque a la venta las parcelas de uso comercial con el fin de que sea la iniciativa privada la que asuma la construcción de locales comerciales». Asegura que desde hace meses vienen reclamando sin éxito una reunión con la directora gerente para trasladarle las peticiones y propuestas que tienen para las parcelas de terreno que son propiedad de la empresa pública.
Balibrea recordó que en 2010 el Instituto sacaba a licitación dos parcelas de terreno de 1.238 y 1.177 metros cuadrados, respectivamente, para uso comercial compatibles también con la instalación de oficinas y servicios, por un precio de 1,7 y 1,6 millones de euros, pero no se presentó ningún licitador.
Unas parcelas que más de un año después volvieron a licitarse a un precio del 40% menos del coste inicial, con el fin de hacer más atractiva la compra de estos terrenos, pero que sin embargo, indicó Balibrea, también ha quedado desierta la licitación.