El proyecto de urbanización del acceso al casco antiguo y al barrio de Santa Cruz desde la avenida de Jaime II, que financia la Generalitat con fondos del Plan Confianza, comenzará a ejecutarse a partir de hoy. Con tal motivo, según anunció ayer la Concejalía de Tráfico del Ayuntamiento de Alicante, la calle Teniente Daoíz, en el tramo que discurre desde la avenida de Jaime II hasta la calle Álvarez Argensola, se cierra al tráfico hasta el 25 de febrero para realizar las obras de urbanización.
Gaspar Mayor, gerente del Patronato Municipal de la Vivienda, organismo que promueve esta intervención, señaló que será la empresa Intersa Levante, que había entrado en concurso de acreedores, la que acometa esta actuación urbanística que tiene un coste de 1,2 millones de euros y que se realizará en un plazo de seis meses.
El proyecto de urbanización, ajardinamiento y tratamiento paisajístico del acceso al casco antiguo y al barrio de Santa Cruz a través de la calle Teniente Daoiz pretenden conseguir, además, mejorar la imagen de un espacio que presenta un aspecto muy degradado.
Para ello, el proyecto contempla intervenir en una superficie de algo más de 6.300 metros cuadrados para completar el desarrollo de esta zona de la ciudad, así como la reforestación y creación de zonas verdes con la plantación de especies autóctonas de bajo mantenimiento que aporten estabilidad al suelo y sirvan para acondicionar el entorno.
Así, se mejorarán los espacios próximos a la avenida Jaime II y la entrada donde se halla la escalera de acceso a las murallas restauradas que permiten acceder al Castillo de Santa Bárbara. También la creación de rampas suaves para permitir el acceso peatonal al barrio de Santa Cruz.
Paralización de viviendas
Entre tanto, el Ayuntamiento mantiene paralizadas las obras de construcción de las viviendas universitarias y el aparcamiento de El Portón, tras la suspensión de pagos de la empresa Alcuba, adjudicataria de estas obras, que hasta ahora ha realizado solo once de las 24 viviendas de la calle Santa Lucía, que comenzaron a construirse en el primer trimestre del 2009, mientras que del resto de las casas y del aparcamiento se han ejecutado solo la estructura. Una situación que critican los vecinos, que se quejan del deterioro en que el que se halla esta zona como consecuencia del abandono en el que permanecen las obras, rodeadas de vallas que se han roto y dificultan el tránsito de peatones.