Incomunicada por ferrocarril. Así permaneció ayer a lo largo de todo el día la Estación de Alicante -a excepción del servicio de cercanías con Elche y Murcia-, al quedar interrumpido el tráfico de trenes de larga y media distancia, como consecuencia de un robo de material en la catenaria registrado en el tramo entre la capital y San Vicente del Raspeig. Cerca de 3.000 pasajeros se vieron afectados por el incidente. Renfe dispuso de un servicio alternativo de autobuses en estaciones intermedias -Valencia, Almansa y Albacete- y en la propia estación alicantina para que los viajeros pudieran llegar a sus destinos.
Las líneas ferroviarias quedaron bloqueadas desde primera hora, tras arrasar el primer tren, con destino a Barcelona, mil metros de la catenaria, debido a la sustracción de las contrapesas que mantienen la tensión mecánica la misma, -encargada del flujo eléctrico del tren-. Y es que el incidente produjo la cancelación inmediata de todos los trenes, al ser ésta la única vía férrea de acceso y salida a Alicante para las conexiones con Barcelona y Madrid.
El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), dependiente del Ministerio de Fomento, envío a tres equipos de operarios, procedentes de Alicante, Villena y Almansa, que trabajaron durante toda la jornada para reponer todo el material de hilo de contacto y el sustentador que quedaron dañados. Fuentes de la compañía prevían que el problema quedara resuelto al filo de la medianoche.
Fuentes del operador hicieron hincapié en que «no es habitual» lo ocurrido con el robo de estas contrapesas, y en los casos en los que sí se ha registrado, el número sustraído de éstas no ha afectado a la tensión mecánica de la catenaria. Algo que si ocurrió ayer.
El número total de trenes que no pudieron salir o llegar a Alicante ascendió a la treintena. En concreto, no han circulado 13 trenes en el enlace con Madrid y otros tantos con Barcelona, así como varios de medio distancia. Y aunque inicialmente las cifras de personas perjudicadas eran menores, la acumulación de trenes sin operar con Alicante elevó el volumen de afectados. Por ello, Renfe mantuvo activo el servicio alternativo por carretera con otras paradas para que los viajeros pudieran continuar el desplazamiento a sus lugares.
Con todo, muchos de los afectados denunciaron en los primeros momentos la escasa información que recibieron, así como la mala organización de la situación. Así se escucharon testimonios como que «nadie nos ha informado absolutamente de nada», según palabras de José de Mario, un damnificado, que insistía en que «estoy cabreado y nadie es capaz de decirme qué es lo que va a pasar».
Y es que la situación se complicó especialmente en varios momentos, entre ellos, cuando muchos pasajeros quisieron acceder al primer autobús con dirección a Almansa, para coger allí posteriormente el tren a Madrid. «No hay ningún orden, metes la maleta en un autobús y no sabes si vas a entrar en él» se lamentaba ese mismo viajero.
La indignación se reflejaba en los rostros de muchos de los afectados, ya que no entendían cómo Renfe no comunicaba el motivo de los retrasos. «No nos están informando de nada, solo que no llega el tren. Llevo aquí ya dos horas, me siento muy disgustado» explicaba otro viajero, Pepe González. Aunque, según Pedro Vargas, jefe de Interventores en Alicante de Renfe Operadora, advertía que «no es mala organización, el problema es que los autobuses son los mismos los van y vienen, y tardan en llegar».