La Policía ha detenido en Alicante a un presunto maltratador y librado por tanto a su compañera sentimental del supuesto infierno cotidiano que vivía estando a su lado. La víctima ha relatado en comisaría y en un juzgado numerosos y aterradores episodios de malos tratos, amenazas y agresiones sexuales. Asegura incluso que llegó a sufrir un aborto en diciembre de 2010 como consecuencia de los golpes que él le propinó, según fuentes jurídicas.
José Antonio M.R. fue arrestado el pasado miércoles en el barrio de Colonia Requena, después de que la perjudicada advirtiera a la camarera de un bar de que él la iba a acabar matando.
Los agentes que acudieron a la llamada de auxilio se encontraron medio levantada la persiana metálica del bajo donde reside la pareja. La subieron del todo y, al verlos, la chica se arrojó en brazos de los uniformados, que arrestaron a continuación al sospechoso.
Ya en comisaría, en el transcurso de su declaración, la mujer narró un auténtico calvario. Explicó que José Antonio la tenía retenida en ese habitáculo desde hace unos cuatro meses, que no la dejaba salir sola a la calle y la dejaba encerrada hasta que decidía regresar.
Además, la sometía supuestamente a continuas agresiones, amenazas y violaciones, en este caso hasta tres veces al día. La mujer llegó a contar a la juez encargada de las diligencias que el individuo ponía el despertador a primera hora de la mañana para satisfacer sus deseos sexuales.
La víctima afirma que le dio un «palizón» en septiembre de 2010. Tres meses después, en diciembre, sufrió otra agresión estando embarazada y perdió el bebé que esperaba, lo que deberá ser verificado mediante un oficio remitido al Hospital General de Alicante.
En esa misma fecha, siempre según su versión, el hombre trató también de asfixiarla con una cuerda. Entre mayo y julio del año siguiente sufrió presuntamente otra agresión ante la puerta de un supermercado.
La juez decretó el jueves por la tarde el ingreso en prisión preventiva y sin fianza del presunto maltratador. En su auto, la magistrada señala que existen «motivos bastantes de lo actuado» para considerarle responsable de diversos delitos de malos tratos, tanto esporádicos como habituales, amenazas, violaciones penadas cada una con hasta 12 años de prisión.
El reo niega las acusaciones
El detenido niega todas esas acusaciones. Aduce que recogió «de la calle» a la mujer porque le daba «pena» y está «enganchada» a la droga, según precisaron las fuentes consultadas. Sin embargo, la juez fundamenta la medida de prisión en la «peligrosidad» inherente a los hechos denunciados, la necesidad de evitar que se repitan y la obligación de proteger a la perjudicada.
La juez ha tenido en cuenta el atestado policial, las manifestaciones de la víctima, un informe forense y las declaraciones de dos testigos. Una de ellos, la camarera que avisó a la Policía, ha confirmado que nunca veía sola a la chica, pero ignoraba lo que le estaba sucediendo hasta el día en que le contó que José Antonio iba a matarla. Por su parte, una amiga de la maltratada respaldó su versión.