El sindicato médico Cesm de la Comunidad Valenciana se opuso ayer a la medida de recorte que ha implantado la Conselleria de Sanidad en los centros de salud de Almoradí y Albatera. Los médicos advierten que «Urgencias no va a tener pediatras» y recuerdan que el 70% de las visitas al ambulatorio por las tardes son de menores de edad. La Generalitat Valenciana ordenó desde el pasado lunes que ambos centros destinen a un profesional a pasar consultas por las tardes un día a la semana, y al mismo tiempo que asista las posibles urgencias que puedan presentarse.
Desde Cesm se recuerda que se negoció con la dirección del Hospital Vega Baja que uno de los cuatro pediatras que prestan su servicios por las mañana en Almoradí pasará a las tardes, si bien esta petición se denegó. Desde el sindicato se advierte que los municipios que dependen del centro médico almoradidense como son Algorfa, Daya Nueva, Daya Vieja, y las pedanías de Heredades y Los Ruices se quedarán sin médico de familia un día a la semana ya que deberá estar en el centro médico. En las mismas condiciones se encuentra el municipio de San Isidro que está adscrito al de Albatera.
Así las cosas, tanto este sindicato como el de enfermeros se oponen a la medida «porque consideramos que en otras zonas se pasa consulta de tarde y es muy normal, pero a un 50%, pero ahora nos quieren imponer un 85% de mañana y un 15% de tarde», asegura el portavoz Juan Soler. En cualquier caso, ante la obligación de salir a una emergencia o una cura, «el centro se podría quedar sin médico o enfermero un par de horas».
Con esta medida esperan que las consultas de los centros de salud de las poblaciones periféricas se vayan a colapsar, y por otra parte «lo más importante es que un médico de familia no puede ver a un niño en horario de urgencias». Estos pacientes se derivarán al Hospital Vega Baja o bien tendrán que esperarse a partir de las nueve de la noche para que entre en el turno un pediatra.
Desde el Cesm valoran la medida como «desvestir a un santo para vestir a otro», y aseguran que «hemos calculado lo que se ahorra Conselleria y es alrededor de 2.000 euros al mes, que es poco dinero para el gran bajón en la calidad asistencial y en comparación con el presupuesto del centro».